EL GRUPO de bancos centrales del G-10, formado por las principales potencias mundiales, consideró que la economía global atraviesa un periodo "excepcional" de crecimiento, aunque advirtió de los riesgos inflacionistas que se ciñen sobre él.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, señaló al término de la reunión bimestral del G-10 que la economía global "permanece fuerte y estable" desde hace años, aunque avisó de que "si queremos que el crecimiento global sea sostenible, hay que vigilar que no sea inflacionista".
El portavoz del G-10 dijo que los miembros del grupo consideraron que hay que observar los riesgos inflacionistas "con gran atención" y recomendó trabajar sobre ellos tanto a escala mundial como en cada economía.
Entre esos riesgos, Trichet citó los precios del petróleo y de la energía y los desequilibrios globales.
Trichet reseñó que los precios del crudo y de la energía permanecen "muy altos" y requieren una "atención muy especial" por la presión que ejercen sobre la inflación. Aún así, el banquero apuntó que las expectativas de inflación a nivel mundial "están ancladas", pese a que se observa una tendencia alcista, y agregó que aún no se han materializado los llamados "efectos de segunda ronda" derivados de las subidas de los precios, especialmente en el nivel de los salarios y los costos laborales.
El G-10, que está integrado por Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, Japón, el Reino Unido, Suecia y Suiza, se reúne cada dos meses en la sede del Banco de Pagos Internacionales en Basilea (Suiza) para debatir la situación de la economía mundial.
Según los analistas, la economía mundial podría crecer un 4% durante este año.
Inflación amenaza crecimiento mundial
El costo de la energía y el petróleo son las principales variantes de cambio.