El índice de precios de consumo (IPC) en Estados Unidos se mantuvo sin cambios en febrero, lo que permitió situar la tasa de inflación anual en el 4%, tres décimas menos que en enero, informó ayer el Departamento de Trabajo de Estados Unidos.
El informe de ayer acentuó las probabilidades de que la Reserva Federal, en su reunión de la semana próxima, afloje otra vez su política monetaria y permita una reducción de las tasas de interés para contrarrestar la desaceleración de la economía.
La inflación subyacente, o núcleo del IPC que excluye los precios de alimentos y energía, también se mantuvo sin cambios en febrero -por primera vez desde noviembre de 2006 - y se situó en el 2,3% en un año.
La mayoría de los analistas esperaba que tanto el IPC como la inflación subyacente subiera un 0,2% en febrero.
En enero el IPC subió un 0,4% y la inflación subyacente un 0,3%.
El IPC se apreció un 4% en los 12 meses hasta febrero, después de un incremento del 4,3% entre enero de este año y enero de 2007.
El informe de ayer señaló que los precios de la energía bajaron en febrero un 0,5%, la mayor caída desde agosto, después de un incremento del 0,7% el mes anterior.
Los precios de los alimentos, que representan casi la quinta parte del IPC, subieron en febrero un 0,4% y marcaron un incremento interanual del 6,5%.