El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Otmar Issing, avisó que los altos precios de la energía podrían hacer que la inflación de la zona euro superase el 2% también en 2006.
Issing dijo que los riesgos para la estabilidad de precios a medio plazo "definitivamente han aumentado" y añadió que el BCE está preocupado por los posibles efectos de segunda vuelta que pudieran derivarse del encarecimiento del crudo.
La autoridad monetaria europea ha sostenido hasta ahora que no existe una evidencia clara de que se estén creando presiones inflacionistas dentro de la Unión Monetaria, si bien ha recalcado que mantendrá una estrecha vigilancia de los riesgos al alza para la estabilidad de precios en los doce países.