Según el Informe sobre Desarrollo Humano de 2006, es necesario que el Grupo de los Ocho promueva urgentemente un Plan de Acción Mundial para resolver una creciente crisis del agua y el saneamiento que provoca cerca de dos millones de muertes infantiles cada año.
De acuerdo con el informe titulado "Más allá de la escasez: Poder, pobreza y la crisis mundial del agua", en muchos de los países en desarrollo, el agua sucia es una amenaza infinitamente mayor para la seguridad humana que los conflictos violentos.
Los autores del Informe registran anualmente una cifra de 1,8 millones de muertes infantiles causadas por la diarrea que se podrían evitar con el acceso al agua limpia y un inodoro; 443 millones de días escolares se pierden a causa de enfermedades relacionadas con el agua; y casi un 50% de la población total de los países en desarrollo padece en un momento dado algún problema de salud debido a la falta de agua y saneamiento.
A este costo humano de la crisis del agua y el saneamiento se debe sumar un retraso en el crecimiento económico del África subsahariana, que sufre una pérdida anual de un cinco por ciento en su PIB, cifra muy superior a la correspondiente a las ayudas que recibe la región.
Sin embargo, a diferencia de las guerras y los desastres naturales, esta crisis mundial no insta a que se desarrolle una acción internacional coordinada.
Se indica que "al igual que el hambre, es una emergencia silenciosa que experimenta la población pobre y que toleran aquéllos que disponen de los recursos, la tecnología y el poder político necesarios para resolverla".
Los autores subrayan la necesidad de que se produzca un cambio en esta situación, ya que falta menos de una década para que se cumpla la fecha del año 2015 establecida para alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio.
El Grupo de los Ocho debe actuar, pues "cuando se trata del agua y el saneamiento, el mundo está plagado de un exceso de conferencias y padece de un déficit de acciones creíbles. La diversidad de actores internacionales ha incidido negativamente en el desarrollo de fuertes defensores internacionales del agua y el saneamiento", afirma Kevin Watkins, autor principal del Informe.
Según Watkins, "los gobiernos nacionales deben definir estrategias y planes creíbles para abordar la crisis del agua y el saneamiento.
Pero también, aducen, es necesario desarrollar un Plan de Acción Mundial.
Casi un 50% de la población total de los países en desarrollo padece en un momento dado algún problema de salud debido a la falta de agua y saneamiento.
La gran mayoría de las personas desnutridas del mundo -cuyo número se estima actualmente en 830 millones-son pequeños agricultores, pastores y jornaleros agrícolas.
Las personas que viven en los barrios pobres urbanos suelen pagar entre 5 y 10 veces más por un litro de agua que los habitantes de las áreas de ingresos altos. 1,100 millones de personas carecen de acceso a agua.
Instan al Grupo de los Ocho a resolver crisis del agua
Es una emergencia silenciosa que experimenta la población pobre y que toleran quienes disponen de recursos