La tecnología ha revolucionado el mundo, y de eso no cabe ninguna duda.
Los beneficios son múltiples y en sectores como la educación los resultados que han dejado son admirables, por supuesto, detrás de esta maravilla, el hombre mueve los hilos conductores.
La globalización trajo de la mano el internet, una innovación que ha transformado el universo.
En Panamá, cuando llegó era de acceso privilegiado y no llegaba a lugares recónditos, donde una computadora era un producto de lujo.
Actualmente existen muchos habitantes que no tienen acceso al internet. De acuerdo al último censo de población y vivienda del 2010, 21% de todos los hogares en Panamá tienen una computadora, porcentaje que en el año 2000 solo alcanzaba el 5%.
Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para lograr que los estudiantes de todos los niveles puedan tener internet y garantizar que lo utilizarán para educarse y no para otros fines, pues esa herramienta también es un peligro y hay que estrechar los controles.
Las autoridades han realizado un trabajo aceptables, pero necesitan afinar estrategias para llegar a los que siempre se quedan marginados del progreso y las mieles del crecimiento económico.