Economía

Inversionistas de EU piden garantías contra juicios piratas


Además de contar con seguridad jurídica que garantice las inversiones, una estabilidad política y una mano de obra capacitada, como requisitos para atraer el capital de las empresas de Estados Unidos, dentro de poco se le podría pedir a Panamá que implemente una ley que limite la posibilidad de que personas que se sientan afectadas por algún motivo demanden judicialmente a los consorcios que se establezcan en el país.
De acuerdo con Bob Martínez, ex gobernador del Estado de la Florida y director de la sociedad Carlton Fields Government Consulting, dedicada a detectar oportunidades de inversión para la industria privada y pública, las grandes empresas de Estados Unidos se encuentran preocupadas porque han detectado que una serie de abogados, cuya especialidad es entablar demandas millonarias contra compañías de importancia, han empezado a trasladar sus operaciones a Latinoamérica, por lo que es necesario que los Gobiernos de la región, incluyendo Panamá, implementen leyes que eviten que estos especuladores utilicen los juzgados para sacar provecho económico, lo que ahuyentaría las inversiones.
Para Martínez, que también ha sido gobernador de la ciudad de Tampa y zar "antidrogas", los Gobiernos y aparatos legislativos deben jugar su papel de representantes del pueblo y procurar implementar sistemas legales que limiten el poder a los tribunales de justicia en caso de litigios de tipo económico.
Asimismo dijo que es importante que los empresarios en toda América apoyen las leyes y reformas que les den protección en todo lo referente a las demandas que pueda interponer en su contra un abogado que perciba que su consorcio tiene mucho dinero y decida, por medio de una demanda, sacarle provecho económico a cualquier percance que tenga con una determinada persona, sobre todo porque ellos se quedarían con el 40% del dinero que se consiga.
Explicó que ya en algunos estados de Estados Unidos, como Florida, se han establecido legislaciones que limitan los años dentro de los cuales se puede interponer un pleito, las faltas que ameritan una demanda y la cantidad de dinero que se puede pedir, por lo que los abogados y las compañías saben desde un principio cuáles son las reglas del juego.
El exgobernador, que es el actual presidente del Comité de Finanzas del Estado de la Florida para la campaña de George W. Busch, destacó que con esta acción no se busca proteger a los empresarios, porque siempre habrá motivos para que alguien se sienta perjudicado e intente llevar una demanda a los tribunales, pero el asunto es determinar si la misma es válida y en qué forma y bajo qué términos se desarrollará.
Manifestó que esta decisión es muy importante, porque con una demanda de millones de dólares no solamente se acaba con el negocio, sino que se ponen en juego los puestos de trabajo y hasta las jubilaciones de los empleados que formen parte del capital accionario.
El político indicó que la situación de las demandas en Estados Unidos se ha vuelto tan crítica, que se han convertido en un indicador de la bolsa de valores y una decisión en contra de una determinada empresa, puede ocasionar que cientos de personas se vayan a la bancarrota, "lo cual no quiero que suceda en los países de Latinoamérica".
Precisó, a modo de ejemplo, que la industria de seguros de salud en Estados Unidos perdió 12 mil millones de dólares el mismo día que un grupo de abogados anunció que podía existir la posibilidad de que se entablara una demanda contra las empresas que la componen y "en estos momentos todo el sector empresarial e industrial sólo se pregunta ¿quien será la próxima víctima?".
Martínez le recomienda a los países latinoamericanos que quieren atraer la inversión de los consorcios norteamericanos, que reglamenten todo lo referente a las demandas comerciales y si establecen la posibilidad de que el pleito se vaya a un arbitraje internacional, sin tener que acudir a un juicio local "sería mucho mejor".
Además de buscar que existan leyes que impidan que los abogados especuladores hagan de las suyas por medio de las demandas, Bob Martínez señaló que las empresas norteamericanas quieren que los países donde vayan a invertir, tengan mano de obra capacitada y dispuesta a entrenarse, excelentes medios de comunicación y transporte, impuestos razonables, que no haya exceso de burocracia a la hora de solicitar los permisos de operación.
En este sentido, recalcó que Panamá cuenta con casi todos estos requisitos, encima de tener un centro bancario de primera calidad. No obstante, dejó claro que todas estas cualidades que tiene el país no son conocidas por los inversionistas estadounidenses, que piensan que aquí sucede la misma violencia que en Colombia o que existe inseguridad jurídica como en algunas naciones de Centroamérica.
Ante esta situación, Martínez le recomienda al gobierno de Mireya Moscoso que inicie cuanto antes una campaña masiva de promoción en los diferentes foros empresariales que se realizan en Estados Unidos y el mundo, sobre todo porque Panamá no esta solo en la carrera por captar el capital extranjero.
Igualmente sostuvo que hace falta promocionar efectivamente el turismo, por lo que en la actualidad deja de recibir miles de visitantes anualmente, que desconocen los atractivos que tiene Panamá, con lo cual se pierden millones de dólares y la oportunidad de que los turistas den a conocer al país.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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