La inversión extranjera directa en China ascendió a $22.990 millones en los cinco primeros meses del año, una cifra mayor a la del mismo periodo de 2005 pero que mostró una ralentización en su crecimiento.
La inversión fue un 2, 78% mayor que en entre enero y mayo de 2005, mientras que entre enero y abril de 2006 había sido un 5, 76% interanual, lo que indica un freno a la entrada de nuevas inversiones en mayo.
Según el Ministerio de Comercio chino, 15.659 nuevas empresas foráneas fueron autorizadas a operar en China durante ese periodo, un 4, 73% menos que en los mismos meses de 2005. Este descenso se corresponde con los deseos del Gobierno chino, que al lanzar su nuevo Plan Quinquenal (2006-2010) aseguró que Pekín será más selectivo a la hora de elegir las firmas autorizadas a invertir en el país.