Economía

Inversionistas no usan el potencial total del mercado de valores

Muchos desarrolladores no tenían el conocimiento necesario para operar en este mercado y por lo tanto, no estaban preparados para aprovechar la coyuntura presentada durante la crisis financiera.


Tal como se esperaba desde el inicio, los sectores de la economía vinculados al comercio exterior fueron los que recibieron mayor afectación en sus actividades como consecuencia de la crisis financiera internacional, pero además de la génesis externa de afectación a nuestra economía, se dio una situación Sui Generis, ya que se registró también una afectación por factores de índole interno.

Esta situación se manifiesta a través de la reacción que mostró el sistema bancario nacional, el cual al actuar con cautela, disminuyó el volumen de créditos otorgados a pesar de que el total de depósitos aumentó de manera significativa, lo que trajo como consecuencia que a pesar de que el requerimiento de liquidez o encaje legal fuera del 30% del total de los depósitos recibidos, los bancos del sistema llegaron a mostrar una liquidez promedio de hasta el 65 %. En tiempos normales, esto hubiera supuesto una cantidad importante de recursos para el financiamiento de los proyectos de inversión que requería nuestro país. Por otra parte, aunado a la disminución de los créditos otorgados, se registraron incrementos en las tasas de algunos tipos de préstamos que se otorgan en el sistema.

Estos elementos internos se conjugaron con los externos para que, a pesar de que la tasa de crecimiento del PIB de nuestro país registrara durante el primer semestre de este año un 2,4 %, este no alcanzara una cifra mayor.

A pesar de lo antes mencionado, existían diversos elementos que convertían el mercado de valores en una alternativa viable para obtener el financiamiento que se requería para financiar sus inversiones.

En primer lugar, a pesar de contar en Panamá con un sistema bancario ágil y eficiente que ha convertido a los préstamos en la forma de financiamiento tradicionalmente utilizado, el costo de capital en que se incurre a través de la emisión de valores es menor. Adicionalmente, el mecanismo utilizado en el otorgamiento de préstamos requiere presentar un cronograma de inversión en función del cual se realizan los desembolsos que se requieren para la ejecución de los proyectos de inversión; sin embargo, los fondos que se acceden a través del mercado de valores se reciben todos desde el inicio del proyecto, lo cual permite que además de que el costo de capital sea menor, los recursos con que se cuentan en exceso desde el inicio del proyecto, se pueden invertir en un plazo que tenga como límite máximo, la fecha en la cual se requiera dentro del proyecto, generándose un beneficio adicional.

Pero si existían estas ventajas, por qué los inversionistas panameños no utilizaron en mayor grado los beneficios de las operaciones bursátiles.

 

En primer lugar, nos encontramos con el hecho de que como esta es una fuente de financiamiento relativamente nueva en nuestro país, muchos desarrolladores no tenían el conocimiento necesario para operar en el mismo y, por lo tanto, no estaban preparados para aprovechar la coyuntura presentada, de manera que los nuevos proyectos de inversión no enfrentaran problema de gestión de los recursos necesarios.

Por otra parte, se cuenta con el hecho de que no hubo un mayor interés de parte de los operadores de valores en promocionar este mercado como alternativa de obtención de los recursos que los inversionistas no encontraban dentro del sistema bancario.

A pesar de que Panamá supo manejar de forma positiva su economía durante los peores momentos de la crisis, consideramos que si se hubiera realizado desde, incluso, antes de esta, una mayor promoción del mercado de valores, nuestro país hubiera registrado cifras mejores, aprendamos de la experiencia.


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500749
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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