Los inversores estadounidenses están celebrando prematuramente una victoria en una guerra en Irak que acaba de comenzar, advirtieron ayer analistas. "En sólo una semana, los mercados financieros han pasado de la desesperación a la esperanza", dijo el economista de Merrill Lynch Stephen Roach en un informe. "Es momento de centrarse en la recuperación de posguerra? La respuesta a esa pregunta, en mi opinión, es un inequívoco "no"", indicó.
En los primeros tres días de la semana, Wall Street saltó 405,74 puntos o 5.16% antes de caer ligeramente el jueves de mañana, luego que se tiraron las primeras bombas sobre Irak.
El precio del petróleo en el mercado de futuros, que en Nueva York alcanzó los 39,99 dólares por barril el 27 de febrero, bajó hasta 29,88 dólares el miércoles. "Es realmente un salto extraordinario de confianza el que los inversores concluyan que la supremacía militar estadounidense conducirá a la victoria perfecta, en un resultado que luego pueda ser fácilmente traducido a vigor de los mercados financieros y la economía", advirtió Roach.
La economía estadounidense se ha desacelerado a un ritmo de crecimiento de sólo 2%, estimó Roach, previendo una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de 1.2% en los primeros tres meses de 2003.