El mejor hongo para el combate a la polilla del tomate o tuta absoluta (nombre científico) fue descubierto la semana pasada por Aboquete, la primera Bio Fábrica de Panamá.
Se trata de una mezcla de los hongos Beauveria bassiana, que ataca a la polilla en su fase adulta, y Metarhizium anisopliae, que la ataca en su estado larval.
La directora del Departamento de Biotecnología de Aboquete, Margoth Fuentes, explicó que el hongo analizado demoró tres días en aniquilar a la polilla del tomate.
Detalló que ya se hicieron los análisis en el laboratorio y que actualmente están realizando los estudios en campo en parcelas que no estén tan afectadas y a manera de prevención.
Los costos de las investigaciones son relativamente bajos porque se utilizan medios naturales, en los ensayos se ha invertido entre $3 mil a $4 mil, indicó el gerente general de Aboquete, Demetrio Javier Díaz.
Destacó que una vez terminen con las investigaciones podrán comercializar el insecticida, que ya está disponible.
Afectaciones.
Las larvas de la tuta absoluta crean perforaciones de gran tamaño en las hojas, el tallo, los brotes superiores y los frutos verdes y maduros del tomate, provocando pérdidas de hasta 100% en las cosechas.
El ministro de Desarrollo Agropecuario, Emilio Kieswetter, manifestó que la plaga fue detectada a tiempo y que hasta el momento solo ha afectado el 8% de la producción nacional, mientras que en otras latitudes las pérdidas alcanzan entre el 15% y 20%.
La polilla del tomate es una plaga que se ha ido desarrollando a través del tiempo, antes solo atacaba la hoja, ahora también ataca el fruto; solo se encontraba bajo 1,000 metros y en la actualidad se ha encontrado por encima de los 1,500 metros sobre el nivel del mar en lugares como Boquete en la provincia de Chiriquí.
Esta plaga entró a Panamá por Costa Rica y las autoridades nacionales están implementando las medidas para que no se afecte la producción anual de tomate en el país que alcanza los 142 mil quintales y está destinada totalmente al consumo local.
Aboquete, empresa a cargo de la investigación, se dedica a la producción de abonos orgánicos inoculados con microorganismos benéficos y controladores biológicos y sus productos se emplean para mejorar el rendimiento en el sector agro y son amigables con el ambiente.