Detalles
- $6.5 millones de dólares ha invertido la Senacyt en proyectos innovadores de 2009 a 2013.
- $105 millones ha invertido la CII en proyectos para generar crédito para apoyar las mypes.
- $100 mil dólares invirtió Graciela Ábrego para montar su empresa, DG Flame Studio 3D.
La posibilidad de crear modelos de casas en resina, juguetes de plástico con la cara de cualquier miembro de la familia e incluso imprimir implantes médicos a partir de un modelo creado en un programa de computadora 3D ya es realidad.
A raíz de esto, entidades públicas y privadas como la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), Venture Club (ángeles inversionistas panameños), bancos, entre otros, destinan líneas de crédito millonarias para impulsar estos proyectos.

Concebir una idea innovadora y llevarla a la práctica muchas veces implica un largo proceso. Graciela Ábrego, gerente de la empresa DG Flame Studio 3D, que se dedica a diseñar productos por medio de la impresión en 3D, es un ejemplo de esta práctica.
Ábrego, quien es la dueña de la primera impresora 3D en Panamá, demostró como este dispositivo tecnológico es capaz de ir “derramando” plástico o resina, de manera que el artículo diseñado en la computadora va tomando forma en la base de lo que parece más una minicámara de resonancia magnética que una impresora.

La empresaria manifestó que en la primera etapa del negocio, que consistió en la adquisición del equipo de impresión, ha invertido más de $100 mil.
Aseguró que su principal foco es Panamá, aunque la mayoría de sus clientes son del extranjero.
Indicó que la Senacyt aportó $56 mil a su proyecto a través de fondos no reembolsables para que llevara a cabo su plan de negocios, pero en vista de que le faltaban $44 mil, se tomó la tarea de solicitar en varios bancos un crédito por este monto restante.
Sin embargo, solo la Caja de Ahorros y el Scotiabank le brindaron la oportunidad, porque confiaron en este proyecto que hoy día tiene más de dos años de operar a nivel global.
Sabe por experiencia propia que los bancos, para aprobar este tipo de créditos, son muy cautelosos, porque si el proyecto no tiene éxito, el emprendedor no podrá pagar el préstamo.
Por ello, una de las metas de este año de la empresaria es autofinanciarse para continuar ejecutando otros proyectos, pero con el apoyo de la Senacyt.
Oportunidades
Para poder beneficiarse del programa de nuevos emprendimientos de innovación de la Senacyt, los interesados deben inscribirse en el proyecto, para luego de ser aprobado y recibir el apoyo económico y académico poner en marcha su negocio para que este empiece a generar ingresos, aseguraron emprendedores en el segundo Foro de Emprendimiento celebrado recientemente por la entidad.
Desde el año 2009 hasta 2013, la Senacyt ha invertido más de $6.5 millones en el fomento de la innovación empresarial en Panamá, con el objetivo de impulsar la cultura emprendedora en el país, manifestó Julio César Castillo Gómez, director de Innovación Empresarial de la Senacyt.
Además, la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), miembro del grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ha invertido, desde 2009 hasta la fecha, unos $105.5 millones aproximadamente en proyectos para generar créditos que beneficien a las pequeñas y medianas empresas (pymes) en el país.
Según información publicada en la página web de la entidad, estas inversiones se desarrollaron a través de préstamos aprobados a entidades bancarias como Multibank, BBVA, Banco Internacional de Costa Rica, HSBC Bank, entre otros.
La mayoría de los proyectos que se beneficiaron con estos financiamientos están asentados en el sector energético y en el desarrollo de tecnologías sostenibles.
Según Castillo, de la Senacyt, el estudiante universitario no debe quedarse solo con la idea de estudiar para obtener un título y ser empleado de una empresa que opere en el mercado local, sino aspirar a ser su propio jefe, lo que significa poner en marcha un plan que lo convierta en un empresario.
Fomento
El Plan Estratégico de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación es que más ciudadanos participen en estos proyectos y obtengan fuentes de ingresos propias con la visión de ser empleadores y no empleados.
Castillo explicó que para la Senacyt, fortalecer la cultura emprendedora en Panamá es parte del principio institucional, por lo que asegura que tienen dos vertientes importantes, que son la innovación empresarial, en la que se fomentan las empresas para que sean innovadoras en sus procesos, productos o servicios. La otra categoría importante para la institución es impulsar a los nuevos emprendedores.
Entre los proyectos de innovación empresarial que ha ejecutado la Senacyt hasta 2013 figuran el de diseño y desarrollo de sistemas auxiliares para viviendas sostenibles, y el de diseño de medidor inteligente de energía eléctrica a bajo costo para contribuir con el ahorro de energía en Panamá. Además, los proyectos “Cisco Cius” Productividad Móvil; el programa de mejora de la calidad de los aprendizajes y la educación, y el de inteligencia artificial aplicada a la videovigilancia.
Solo en estos cinco proyectos, la Senacyt invirtió unos $452 mil 884, siendo el de inteligencia artificial aplicada a la videovigilancia el de mayor inversión, con unos $145 mil 395.
“Creemos que fortalecer una cultura emprendedora a través de un sistema de formación de formadores en nuestras universidades nacionales se podrá crear y fortalecer una cultura en la cual podamos tener más y mejores empresas en el país”, detalló Castillo.
“Estos emprendedores podrán aprovechar los nuevos nichos de mercado que nos brinda la posición geográfica; además, el Gobierno de Panamá está firmando tratados de libre comercio, lo que significa nuevas oportunidades tanto para el país como para los empresarios”, añadió.
Esta cultura se logra uniendo esfuerzos con profesores y empresas, estableciendo un vínculo entre universidad, empresa y el Estado, incrementando el número de empresas que operan en el mercado panameño, recalcó Castillo.
Oportunidades
Raúl Preciado, vicepresidente asistente de riesgo de Banco General, manifestó que como sistema financiero, siempre hay interés de apoyar el desarrollo de los emprendedores o empresas nuevas que puedan brindar la oportunidad de incluir más a la población en lo que es la generación productiva o servicios.
Sin embargo, para financiar este tipo de proyectos se necesita conocer cuáles son los resultados financieros proyectados del negocio, la preparación académica de las personas interesadas en ejecutar el proyecto, porque los bancos necesitan asegurarse de que el plan sea exitoso.
Ernesto Bazán, director de la empresa de consultoría que lleva su nombre, coincidió con la opinión de Ábrego al indicar que los bancos son muy cautelosos para aprobar préstamos para la ejecución de un proyecto de innovación o emprendimientos, porque estas son prácticas de créditos conservadores.
Como ejemplo, Bazán hizo la comparación entre los requisitos para un préstamo para consumo y uno para un proyecto innovador, y explicó que el prestatario, para poder aplicar al préstamo para consumo, debe tener mínimo dos años de estabilidad laboral y buenas referencias crediticias.
Mientras, las entidades bancarias exigen al solicitante de préstamo para proyecto innovador que muestre su historial crediticio y las estimaciones de los resultados del plan para poder aprobar el crédito, afirmó Ernesto Bazán.