Estado
- 4,500 empleados ya han sido despedidos de Blackberry, el 10% de su planilla.
- $4,700 millones fue la oferta realizada por Fairfax para la compra de Blackberry.
BlackBerry continúa siendo el teléfono que llevan en los bolsillos los altos ejecutivos de Gobierno, a pesar de su baja popularidad y la venta desesperada que buscan realizar los dueños de la compañía.
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, aseguró a un grupo de jóvenes que visitó la Casa Blanca, que el Servicio Secreto no le permitía utilizar el iPhone como teléfono personal y solo era aceptado el uso de equipos BlackBerry. Esto, muy a pesar de que el presidente estadounidense aseguró ser fanático de Steve Jobs, creador de la marca Apple.

Aunque no se ha informado la razón oficial por la cual no se le permite al presidente utilizar el celular de la compañía de la manzana, se ha conocido que la BlackBerry es reconocida por el elevado nivel de codificación que permite, mientras que todavía no se han clasificado como lo suficientemente seguros para el uso de militares y funcionarios del Gobierno.
Por otro lado, Obama reveló que sus hijas, Sasha y Malia, sí poseen un iPhone, y “parecen pasar mucho tiempo usándolo”.

Además, en medios internacionales se había conocido, hace un tiempo, que el presidente sí utilizaba un equipo Apple, el iPad, y que el mayor uso que le daba era para revisar los titulares a diario.
Venta

Sin embargo, el hecho de que BlackBerry sea el preferido por el presidente del país que alguna vez fue la mayor potencia del mundo, no ha salvado a la compañía de una disminución de las ventas y una baja popularidad entre los consumidores.
Lo último que se conoció de la venta del grupo canadiense de ‘smartphones’ es que este se vendería por $4,700 millones a un consorcio liderado por el fondo de inversión (también canadiense) Fairfax Financial, que hasta ahora es el propietario del 10% de la empresa.

Los interesados habían ofrecido un precio de 9 dólares por acción, un 9% por encima de su valor en bolsa.
No obstante, la operación aún está pendiente de aprobación y control, ya que Fairfax quiere estudiar la contabilidad de BlackBerry, para lo que se ha fijado un plazo de seis semanas.

A raíz de todos estos cambios, el consorcio ha realizado el despido del 40% de su planilla, lo que representa unos 4,500 empleados, que han dejado al descubierto los problemas de la compañía.
