El Gobierno de Bagdad acusó ayer a Ankara de participar en “el contrabando del petróleo iraquí” por importar crudo de la región autónoma iraquí del Kurdistán, un acto que apuntó afectará a las relaciones bilaterales.
En un comunicado, el portavoz del Ejecutivo iraquí, Ali al Dabag, dijo que “la exportación de petróleo desde el Kurdistán es ilegal porque el crudo y el gas son propiedad de todos los iraquíes, y el dinero que genera esta explotación debe ser gestionado por el Gobierno central”.
El Kurdistán, que goza de una gran autonomía, anunció la semana pasada que comenzaba a exportar crudo a Turquía, lo que despertó indignación en Bagdad, que en ocasiones anteriores ya ha advertido a empresas extranjeras en contra de hacer negocios petroleros con esta provincia.
“Turquía participa a través de este hecho en el contrabando de petróleo iraquí y se pone en una posición que no deseamos de un país vecino amigo con quien nos unen grandes intereses”, subrayó Al Dabag.
Para el portavoz iraquí, esta situación “va afectar a las relaciones entre los dos países, sobre todo las económicas”, debido a que Ankara ha decidido tratar con una parte que no es el Gobierno central. Además, Al Dabag instó a Turquía a no interferir en la disputa que Bagdad mantiene por el petróleo con las autoridades del Kurdistán.