Japón podrá solucionar sus problemas de créditos morosos en cinco años si tolera un incremento en el desempleo, recompra bonos del gobierno y privatiza el gigantesco sistema postal de ahorro, dijo ayer un analista.
Pero ello ocurrirá sólo si la economía estadounidense no sufre una recesión, según el analista Hiroshi Takeuchi en un discurso en el Centro de Prensa Extranjera.
La privatización del sistema postal fue una piedra angular en la campaña del nuevo primer ministro Junichiro Koizumi, que ascendió al cargo ante el entusiasmo público por los cambios que prometen reactivar la economía.
La mayor incógnita es el tiempo que necesitará Koizumi para lograr ese objetivo ante la oposición de la vieja guardia del partido dominante.
Takeuchi, que trabajó en el fracasado Banco de Crédito a Largo Plazo de Japón y ahora preside el Instituto Shizuoka de Investigación, recetó varias medidas amargas para rescatar la economía, en recesión desde hace más de 10 años.
Hay aproximadamente 32 billones de yenes (258, 000 millones de dólares) en préstamos vencidos, dijo.
A menos que ese problema sea atendido, la economía nunca se recuperará, pero ello involucrará bancarrotas, reestructuraciones radicales y despidos, medidas aplicadas principalmente en compañías pequeñas y medianas.
El primer paso que el nuevo gobierno debe dar para revigorizar la economía es la preparación de un fondo que ayude a los trabajadores despedidos, dijo Takeuchi. Nuevos programas de capacitación, por ejemplo, serían cruciales para evitar que el desempleo crezca demasiado.