La economía japonesa, la tercera más grande del mundo, podría haber ingresado en una “fase recesiva”, según algunos de los integrantes del directorio del Banco de Japón.
La posibilidad “no podría descartarse”, señalaron algunos funcionarios en unas actas acordadas en una reunión y publicadas ayer en Tokio.
Un funcionario de la Oficina del Gabinete presente en la reunión dijo que el Gobierno y el banco central deben “profundizar el diálogo”, mostraron las actas.
Los economistas de Nomura Securities Co. y Citigroup Inc. rebajaron sus pronósticos sobre el producto interno bruto japonés del tercer trimestre, luego de que la producción industrial sufrió la caída más abrupta en septiembre desde el terremoto del año pasado. El Banco de Japón podría seguir bajo presión para dar más estímulo monetario, luego de que esta semana amplió un fondo de compra de activos en 11 billones de yenes ($137,000 millones).
El ministro de Finanzas, Koriki Jojima, declaró ayer en el parlamento que la economía muestra indicios de debilitamiento, y prometió trabajar con el Banco de Japón para frenar la tendencia deflacionaria del país.
Nomura Securities dijo el 30 de octubre que prevé que la economía japonesa se contraerá un 5.1% anualizado en los tres meses que terminaron en septiembre, con otra contracción de 0.3% en el siguiente trimestre. Citigroup y Credit Suisse Group AG también están entre los que pronostican dos trimestres de contracción hasta fin de año.
La Oficina del Gabinete dará a conocer las cifras de PIB del tercer trimestre el 12 de noviembre.
El ministro de Economía, Seiji Maehara, asistió a la asamblea del Banco de Japón el 5 de octubre, siendo el primer ministro del Gabinete que lo hace desde 2003.