Recientemente el banco de inversión J.P. Morgan recomendó a sus clientes "reducir posiciones" sobre los bonos panameños, por temor a que un mayor gasto gubernamental debilite la capacidad del país de pagar su deuda.
Con esto los analistas advierten a sus clientes que vendan o disminuyan de su portafolio los bonos panameños.
De acuerdo con las cifras oficiales a junio de este año la deuda pública ascendía a más de 9,000 millones de dólares, un monto demasiado alto, si se compara con el nivel de ingresos que capta el gobierno, según han indicado en diversas ocasiones economistas.
A juicio del economista, Enrique Ho a esta recomendación de J.P. Morgan podrían unirseles los llamados de otros bancos de inversión, que estén siguiendo de cerca la situación fiscal de Panamá y tomen en cuenta el alto gasto público de esta administración.
Durante el informe de la nación presentado hace unos días, por el ministro de Economía y Finanzas, Norberto Delgado, dijo que la relación deuda - PIB disminuyó por el crecimiento de la economía.
Sin embargo, en este período de gobierno la deuda aumentó en 1,300 millones de dólares, un endeudamiento superior al de las administraciones anteriores.
"Los analistas se fijan en el deterioro de la capacidad de pago del gobierno, mirando la tendencia de las cuentas fiscales, las cuales han estado en déficit durante la mayor parte del gobierno de Moscoso", dijo Ho.
En este sentido, el peso del pago de la deuda comparado con la recaudación de ingresos es superior.
Esta recomendación de los analistas del banco de inversión deja a Martín Torrijos con perspectivas poco halagadoras.
Además, tiene que resolver urgentemente el problema del déficit de la Caja de Seguro Social, porque este se consolida en los estados financieros del sector público y continuará haciendo daños en las cifras fiscales. Si el nuevo Gobierno no toma los correctivos necesarios al país, se le podría encarecer la salida a los mercados internacionales, indicó el economista.
Esto porque los inversionistas probablemente castigarían a Panamá, no obstante, el país siempre ha cancelado sus compromisos internacionales.