El banco estadounidense JP Morgan Chase confirmó ayer que es objeto de una investigación de la Comisión de Operaciones Bursátiles (SEC) sobre una eventual ayuda brindada al corredor de energía Enron para falsificar sus cuentas. "Puedo confirmar eso", declaró un portavoz del banco, consultado sobre si había recibido una notificación oficial de la SEC sobre una investigación de sus vínculos con Enron.
JP Morgan Chase recibió la semana pasada de la SEC la nota preliminar ("Wells Notice") informándole del comienzo de una investigación y dándole 30 días para presentar su defensa, antes que los cargos sean notificados formalmente.
El anuncio de esta investigación ocurre un mes después de la finalización de un primer acuerdo entre un banco y las autoridades bursátiles en relación al caso Enron. Merrill Lynch aceptó pagar una multa de 80 millones de dólares para poner fin a la investigación sobre su presunta complicidad en la quiebra del gigante de la energía.
En ese momento, la prensa financiera informó que otros bancos, entre los cuales Citigroup y JP Morgan Chase, estaban en discusiones con la SEC para poner fin a acusaciones según las cuales habrían concedido préstamos ficticios a Enron para ayudar a la empresa a cumplir con sus objetivos de resultados.
Enron quebró en diciembre de 2001 tras revelarse numerosas manipulaciones contables que le permitieron esconder enormes deudas a los inversores. En su momento fue el mayor concordato de Estados Unidos, pero luego fue superado por el del gigante de las telecomunicaciones WorldCom.
"No hay duda de que estos acuerdos representan un importante retroceso para nuestro sindicato. Llegamos a estos acuerdos s ólo porque los resultados de los procedimientos de bancarrota habrían sido mucho peores.