Su padre nació en el emporio de los bancos más seguros del mundo y los relojes cucú. En la juventud emigró del viejo mundo y atravesó los mares y continentes, buscando un nuevo lugar bajo el sol. Después de recorrer medio mundo, encontró en Panamá ese lugar estable, pacífico y acogedor. Aquí fundó una industria y una familia. El producto más preciado del viejo Kiener es su hijo Juan Francisco, artífice de la expansión del Grupo Kiener en la vanguardia de la industria de alimentos.
Nacido en 1954, con estudios en el Balboa High School y en Florida State University, donde obtiene el título de Administración de Empresas, Juan Francisco Kiener es gerente general de Productos Kiener y demás empresas del grupo.
Preocupado desde muy temprano por los temas de la problemática nacional y mundial, ha hecho carrera en el Sindicato de Industriales, empezando como director en 1984- 1985, ascendiendo luego en 1990-1994 a vicepresidente hasta alcanzar la presidencia en 1998. Sus juicios penetrantes, pero al mismo tiempo ponderados y nacionalistas, revelan su conocimiento de la producción porcina - proveedora de su principal materia prima - y de la industria panameña.
El vaho gélido de las cámaras frigoríficas donde se producen las famosas salchichas y jamones Kiener se empieza a calentar a medida que desgranamos el diálogo periodístico en la oficina de planta de la Transístmica y la 12 de octubre:
- ¿En qué circunstancias llegó su padre a Panamá?
Mi padre llegó a Panamá, después de un largo peregrinaje por distintos países europeos, como Francia, Italia, España. Y luego atravesando Estados Unidos en la época en que se inició el "crack" de Wall Street que lo hizo moverse por toda la geografía americana hasta terminar en Hawai. Y cuando ya no encontró trabajo en Hawai se embarcó en una nave de la compañía bananera, hizo varios viajes por Centroamérica y vio así la conveniencia de radicarse en Panamá porque aquí había más oportunidades y un clima de estabilidad económica.
- ¿En Suiza había tenido vinculación con la industria de embutidos?
- Por supuesto. Mi abuelo había tenido una fábrica de embutidos en Suiza desde 1893 y mi papá allí aprendió, antes de venir a Panamá. También había trabajado en hoteles, como el Royal Hawaian de Honolulu, en el Waldorf Astoria de Nueva York. Cuando no hacía eso se dedicaba a jugar futbol profesional.
- - ¿En qué año se inicia la actividad de industria Kiener en Panamá?
- Mi papá llegó a Panamá en 1933. El primer local quedaba al lado de una cantina, en El Chorrillo, un lugar que existió hasta poco después de la invasión. Era como una cuchilla en una calle paralela a la 4 de julio y la punta de la avenida A. La segunda fábrica estuvo en Barraza, cerca de donde entonces estaba el Matadero. Llegando la época de la Segunda Guerra Mundial, mi papá compró el edificio de la vieja Coca Cola, cerca de la Plaza 5 de mayo, hasta que yo me mudé al local actual en l978. De acuerdo a planes científicos que hemos estudiado, seguiremos aquí por mucho tiempo.
- - Nos han contado que en los primeros años de su papá en Panamá, conoció al Presidente Harmodio Arias...
- Eso es cierto. Sucedió en uno de los "patrullajes domésticos" del doctor Harmodio Arias. El tuvo curiosidad de conocer a quien estaba haciendo la industria de embutido en Panamá. Se apersonó a conocer a mi papá en su fábrica y le preguntó en qué podía ayudarlo. Mi papá le dijo que todavía tenía problemas con sus papeles de estada en Panamá. En esos momentos se facilitaba la inversión, sin ningún tipo de burocracia. Era la corriente que venía desde Justo Arosemena de fomentar la industria, de traer inmigración hacia Panamá, y era la fórmula de acrecentar el capital humano en el país. Así se recibió a refugiados de los conflictos europeos, la guerra civil española y posteriormente la segunda guerra mundial.
- ¿Cómo describiría en la actualidad a las industrias Kiener, cuáles son sus especialidades, cuál es su universo productivo?
- Básicamente hemos ido evolucionando de la producción industrial original que hacía mi papá, o sea la fabricación de salchichas y otro tipo de productos procesados del cerdo y la res. Introduje la utilización de las aves dentro de la gama productiva nuestra, pero todavía siguen siendo el cerdo y la res, las materias primas principales. Producimos chorizo, jamón, salchicha y tenemos una gama de productos bastante enfocada en satisfacer las necesidades del consumidor, que requiere un producto que sea bueno, bonito y barato.
- ¿ Cuáles son las perspectivas de producción para la próxima Navidad, comparadas con las del año pasado?
- En las dos últimas navidades hemos tenido muchos problemas con el abastecimiento de las materias primas. La situación de las licencias de importación de nuestras materias primas no está finalmente resuelto. La navidad de 1998 fue positiva por su dinamismo. Esta navidad vamos a tener problemas por el lado de la demanda. La capacidad de consumo está afectada por el alza de los precios del petróleo , el aumento del desempleo. Por otro lado el costo de las materias primas ha sido aumentado por la falta de previsión en las licencias y porque el costo de las materias primas ha aumentado.
- ¿ Qué proporción de materia prima es local e importada?
- Hemos tenido un abastecimiento del 50% de materia prima local, pero estamos teniendo serias dificultades para conseguirla desde finales de octubre. No se nos cumple con los pedidos. Del 100% que pedimos, con suerte conseguimos que se atienda el 60% de los pedidos.
- ¿ Quiere decir esto que el alza de los aranceles a la importación de carne porcina no ha estimulado el crecimiento productivo que seguramente buscó el gobierno?
- No se ha solucionado ese problema. Lo que se ha dado es un aumento del precio, más no así de la calidad y la cantidad del abastecimiento. El problema que se está dando con el cerdo tiene que ver con el efecto de la ubicación de la alimentación. El cerdo que se está produciendo cerca de la ciudad capital no está teniendo los problemas de lo que se produce lejos de los mercados. Aquel cerdo se está produciendo con cerca del cien por ciento de materia prima importada y los productores, que están alejados del lugar donde se recibe el grano, por ejemplo el puerto de Balboa, están teniendo un alto costo en el transporte debido al costo del petróleo. Llevar ese maíz de Panamá a las provincias centrales y luego transportar de regreso ese cerdo de las provincias centrales a Panamá, les ha provocado a ciertos problemas. Al contrario, la producción de cerdo, cerca de la capital, ha aumentado y hoy en día la eficiencia de los productores es tal que están abasteciendo a Chiriquí y Chitré, desde Arraiján, cuando antes los cerdos venían de Azuero. Pero como el maíz ya no lo consumen de Los Santos sino de Iowa, les aumenta el costo más del 20% de esta materia prima y tienen que competir con otros productores que no tienen ese problema. Hay un problema de logística muy grande en esa industria. Con todo el consumo de cerdo ha sido uno de los rubros que más ha aumentado en el desempeño económico. Así lo confirman las estadísticas oficiales: la producción de porcinos tiene un aumento anualizado de más del 5.1% en lo que va de enero a agosto de este año.
- La Asociación de Porcinocultores mantiene una línea antimportación . ¿ Es una posición correcta, viendo lo que está pasando con la producción nacional?
- Yo diría lo siguiente. Los menos quieren perjudicar a los más, o sea que para satisfacer mis problemas, quiero perjudicar al conjunto más grande, que son los consumidores. El efecto de estas restricciones ha hecho, uno, que los productos Kiener hayan aumentado; dos, que al consumidor que compra jamones, salchichas, se le ha perjudicado. 2 millones 700 mil panameños son los perjudicados y no tiene justificación para subsidiar la ineficiencia de 300 o 400 productores.
- En la región de Azuero se está instalando una planta de producción porcina con la tecnología de las modificaciones genéticas para mejorar la calidad del producto. ¿ Qué opinión le merece la aplicación de las modificaciones genéticas en el ganado porcino?
- He seguido estos avances científicos y creo que no hay que temerles, ni se les debe estigmatizar. Desde que el sacerdote Mendel, allá en Austria, hace más de 200 años, comenzó con estos experimentos, lo que se ha conseguido, de una manera empírica, es muy importante para poder alimentar a la humanidad. Antes no le temíamos a los vidrios, y éstos son producto de una modificación genética más lenta. Tenemos una responsabilidad muy grande frente a la humanidad que es poder darle a la gente alimentación al menor costo posible. Eso es lo que nos va a garantizar una fuerza de trabajo sana y productiva. El problema de la desnutrición es lo que determina que haya gente que no puede aprender.
- Se asegura que la modificación genética convierte a los recursos alimenticios de origen animal en menos vulnerables a plagas y epidemias históricas que antes los diezmaban. ¿Es esto válido?
Esa es una y también el hecho de que mejora el rendimiento de los productos que interesan a los consumidores. Menos grasa, más carne, mayor velocidad de conversión. Cuando era muchacho, antes de la aparición de la tecnología genética, una gallina de patio demoraba 9 meses, antes de cortarle el pescuezo. Hoy en día, técnicamente, en una finca de pollos, en cinco semanas se tiene el animal listo para el sacrificio. Mientras se mantenga la bioseguridad y la ética y la garantía de que no se va a hacer daño mejorando, hay que seguir adelante. Ya vienen, por ejemplo, los algoritmos biológicos para solucionar los problemas de las computadoras que ya no se van a soportar sólo electrónicamente sino biológicamente. A la ciencia y a la tecnología no se le puede dar la solución del oscurantismo.
- Considerando la fecha en que el gobierno elevó los techos arancelarios, ¿ no cree que ha llegado el tiempo de revisar esas medidas?
- Las excepciones arancelarias tienen una vigencia de 10 años. Las alzas de aranceles del año 1999 se llevaron prácticamente hasta el 2004, con el compromiso en que ese año bajaban al 15%, cosa que adelantaban la caída del techo. En otras palabras, subían ahora los aranceles para bajarlos después. El hecho de que se hayan tenido que tomar medidas ilegales fitozoosanitarias en las licencias de importación indican que el alza arancelaria no tuvo el efecto deseado, ya que esos grupos no se satisficieron con los aranceles, sino que, además, le solicitaron al gobierno que violaran las mismas leyes deteniendo las licencias fitozoosanitarias de una manera que no es compatible con los acuerdos internacionales suscritos por Panamá y creando al mismo tiempo problemas con las exportaciones precisamente de rubros agropecuarios. Lo que se nos está viniendo encima con Nicaragua se presentará, también, con otros países que son nuestros socios comerciales más importantes, que son Estados Unidos, Canadá y los países de la Comunidad Europea.
- ¿Qué tipo de presión debe estar soportando el gobierno para obligar al MIDA a una postura contradictoria en materia de las licencias fitozoosanitarias, fuente de demandas de violaciones legales de industrias nacionales?
- Todavía no hemos llegado al final de la solución. Lo que preocupa es que el tiempo se nos está acortando a nivel internacional y hay acciones específicas que están progresando. Cuando se sale del mercado es muy difícil después recuperar la posición en exportaciones. El caso primario que ahora vemos es el del banano. Salió de Europa por supresiones y por sustituciones del origen de los productos y será muy difícil volver al mercado. Pongo el ejemplo muy claro de una exportación a Estados Unidos, el caso de la cerveza Panamá. Cuando era director del Sindicato de Industriales en los 80, la cervecería Barú había hecho un gran esfuerzo para introducir su producto en el mercado norteamericano. Pero después de las sanciones comerciales que nos impusieron por razones políticas, a la cervecería le costó una fortuna intentar volver al mercado norteamericano. Pero las normas habían cambiado en el interín y el producto tuvo que entrar como si fuera nuevo en el mercado más exigente. Demoró varios años hasta que pudieron retomar el mercado de Estados Unidos y no sé si con el mismo éxito que antes tuvieron.
- ¿ Uds. tienen problemas para conseguir las licencias fitozoosanitarias?
- Todavía no ha sido normalizado a lo que dice la ley. Le hemos planteado al gobierno fórmulas para que no llegar a los extremos y que se normalice la situación. Hay que encontrar fórmulas para que la parte supuestamente afectada, que son los porcinocultores, tengan un mercado para su producto, cosa que yo no dudo. Pero el problema es que nosotros no tenemos certeza del abastecimiento con la materia prima local porque no todos los suplidores que pueden abastecer por su constancia y su capacidad técnica, tienen la infraestructura indispensable. No podemos recibir un animal matado en cualquier matadero. Requerimos un animal sacrificado en un matadero que cuenta con garantías sanitarias y de esos nomás hay dos o tres.
- Dentro del programa económico del actual gobierno la industria no tiene un nicho claro, firme, decidido, como otros sectores. Como presidente del Sindicato de Industriales, su opinión es importante en esta materia...
- Los industriales hemos pasado de una etapa en la que a nosotros se nos atacaba y se nos despreciaba a una etapa en que recién estamos empezando a ser considerados. Todavía no hemos llegado al punto en que estamos dentro de las prioridades gubernamentales más altas, pero sí tenemos un avance muy sustancial frente a otras administraciones. Desde 1984 - 85, la teoría imperante en el gobierno fue que la actividad industrial en Panamá era innecesaria, que era algo artificial, y todos los esfuerzos del gobierno se enfrascaron en ir eliminando incentivos a la industria. Lo que ha sucedido en ese lapso es que definitivamente la industria ha ido decreciendo porque la industria sigue siendo muy eficiente en transformar ineficiencias ajenas. Tenemos que transformar materia prima de costos más altos que los del mercado internacional. Las materias agropecuarias panameñas se venden internamente a precios que no existen en el mercado internacional.
- ¿ Por su costo alto?
- No solamente por costo sino porque se tiene un sector que todavía cree en el clientelismo, en el proteccionismo.
- ¿También los afecta el aumento en el costo de la energía eléctrica?
- Quisiera poner bien en claro que el costo de la energía no es el más caro del mundo y por otro lado tampoco es el menos eficiente. Los costos nuestros son de 10 centavos el kilowatio, mientras que los de California son de 17 centavos kw. Y allí hay industrias para botar. Ese no es el factor más primordial de la situación de la industria local. Fuera de las industrias que hacen proceso de pasteurización y de transformación de metales, el costo energético no es tan fuerte. Donde es más influyente es en la capacidad del consumidor corriente. Si al consumidor le suben los pasajes, le suben su factura de luz, y de teléfono, él tiene menos capacidad para comprar a nosotros. ¿ Quién está recibiendo más plata en los últimos años? Los celulares. El enemigo número uno de los insumos industriales es el celular. No es panameño, está manejado por empresas extranjeras, remite utilidades al extranjero, y el sector de mayor crecimiento. La última encuesta de hogares muestra la aparición de un fenómeno muy interesante: el consumo de telecomunicaciones es el gasto que más ha aumentado. No la alimentación, no la educación, no la vestimenta. La comunicación.
- ¿ No será que el celular es un símbolo de status y no sólo lo usa el gerente de una gran empresa sino también el buhonero?
- Es que la comunicación se ha planteado en un plano de sociabilidad. En nuestra sociedad tan agitada es una cuestión que le produce satisfacción. Si nos produjera eficiencia, es decir que pudiéramos hacer más trabajo con menos tiempo, sería fabuloso. Pero lo que está provocando es una situación de entretenimiento, antes que de bienes productivos. Si se compara Panamá con el resto de Centroamérica se aprecia que aquéllas son sociedades basadas en la producción y en la exportación. Panamá siempre ha sido una sociedad basada en el comercio y en el consumo. El boom de los últimos años estuvo basado en el consumo.
- ¿ Esto ha sido a expensas de la buena alimentación?
- La capacidad y calidad alimenticia de los panameños ha crecido y se ve en el tamaño de la gente. Cuando veo a los hijos de mis amigos los veo grandes. Pero cuando veo a los hijos de mis empleados entonces los veo mucho más grandes. Ha habido un cambio en la alimentación de las distintas generaciones. Todavía hay grupos de personas que no están bien nutridas, pero en el grupo promedio del panameño vemos aumento en el ciclo de vida y en el aumento del tamaño de la gente. Cuando era joven yo era un gigante. Ahora soy un enano.
- Qué proyecciones tiene industrias Kiener. Se lanzará a la exportación?
- Nos gustaría exportar, pero aquí tenemos un vicio. Panamá es " pro mundi beneficio". Pero el resti del mundi no nos beneficia. Arnulfo Arias en 1941 cambió el lema del escudo y quitó el " pro mundi beneficio". Todo el mundo se sirve de Panamá, pero Panamá no se sirve del mundo. Hay que cambiar la orientación del lema. Por supuesto eso no duró mucho tiempo. Para nosotros es muy difícil exportar porque nos ponen todo tipo de trabas. En cambio, para los extranjeros vender en Panamá es lo más fácil. Si vendemos en otros país tenemos que poner las etiquetas en español, pero el que tiene que venir de Tanzania o de Zimbawue, puede poner sus etiquetas en sahuili, hindú, griego, en cualquier idioma, y no hay ninguna obligación de informar al consumidor. Es tiempo de ser más equitativo con Panamá y que apliquemos las mismas situaciones que a nosotros no aplican. Si quieren vender en Panamá deben permitirnos vender en sus países.