Los panameños confían más en un golpe de suerte que en su esfuerzo personal para remontar las penurias de la crisis económica.
Así las cosas, la desaceleración económica por la que pasa el país no ha impedido que aumente la participación en los juegos de azar. Y es que aunque el bolsillo esté "quebrado", como muchos dicen, las apuestas en los casinos y la compra de chances y billetes no quedan al margen del presupuesto familiar, reflejando en su conjunto un aumento de 14.5%, lo cual representa en dinero cerca de 513 millones de dólares.
Esto quedó en evidencia en las estadísticas de la Contraloría General de la República, las cuales reflejan que de enero a mayo, en juegos de azar entre los que se encuentra los casinos, las apuestas alcanzan los 369 millones 434 mil dólares.
Lo curioso es que el año pasado, durante este mismo período, se reportaron apuestas por 324 millones, lo cual significa que la actividad ha generado este año un aumento de 14%.
Entre estos renglones, denominados "actividades de esparcimiento" por la Contraloría de la República, también se incluye la venta neta de los sorteos de la Lotería Nacional de Beneficencia.
En este rubro se han registrado ventas netas por sorteo que alcanzan los 144 millones 182 mil dólares, mientras que en el 2001 los panameños se gastaron 143 millones 453 mil dólares. De forma porcentual se diría que el alza es de apenas 0.5%.
Sin embargo, las ventas de billetes y chances oficiales no son un indicador veraz si se quiere medir los gastos en lotería, porque también existe la compra de chances clandestinos.
Por ejemplo, el año pasado la Lotería Nacional dejó de percibir durante el primer trimestre, cerca de 12 millones de dólares por la existencia de las ventas clandestinas, según cálculos extraoficiales.
Siguiendo con la compra de billetes durante este año, enero fue el mes en el que se registraron ventas más altas, alcanzando 29 millones 515 mil dólares.
Esto podría tener una respuesta simple. El panameño común, luego de las fiestas navideñas y de fin de año, espera poner fin a su carga de necesidades económicas, confiando en la intervención mágica de los juegos de azar, pero muy pocos logran un resultado satisfactorio.
De acuerdo con las estadísticas de la Lotería Nacional, en el país se gasta cerca de un millón de dólares diarios en cada sorteo.
Lo que no se recupera son las apuestas en el Hipódromo Presidente Remón.
Según el cuadro que maneja el Estado, de enero a mayo de este año, los montos apostado, en el negocio de los caballos sólo alcanzan los 9 millones 650 mil dólares.
Si esto se compara con las cifras del año anterior, daría como resultado una disminución de 5.3%.
En el 2001, el monto de las apuestas ascendió a 10 millones 194 mil dólares; no obstante, los ingresos de esta actividad han venido en picada.
Para esta actividad, el mes más jugoso fue marzo, en el que las apuestas alcanzaron los 2 millones 309 mil dólares, pero si se analizan los meses de enero, febrero, abril y mayo, las cifras no pasaron del millón y medio.