Un juez federal ha rechazado una demanda legal presentada por el gobierno de Guatemala contra la industria tabacalera estadounidense, con el argumento de que no se ha probado un "daño directo" causado por los cigarrillos.
Los gobiernos de Guatemala, Nicaragua, Bolivia, Ucrania, Venezuela y Panamá habían presentado demandas en Estados Unidos contra varias firmas fabricantes de cigarrillos, alegando que los fumadores en esos países sufrieron daños en su salud por el consumo de los productos de esas empresas.
El juez federal Paul Friedman dictaminó, que aceptaba el argumento de las empresas tabacaleras de que no podía probarse una relación directa entre sus firmas y los perjuicios de salud que hayan sufrido los fumadores.
La demanda de Guatemala, que se inició el 12 de mayo de 1998 contra 11 empresas, incluidas Philip Morris, y Brown and Williamson, sostenía que ese país ha gastado más de 300 millones de dólares desde 1973 para cubrir los gastos de las enfermedades vinculadas al tabaquismo y acusaba a las firmas tabacaleras de conspiración para ocultar los peligros para la salud relacionados con sus productos.
Por su parte, Panamá presentó el 25 de agosto de 1998 una demanda contra 18 tabacaleras estadounidenses en una corte estatal del estado de Louisiana en términos similares a la de Guatemala, mientras que el 11 de diciembre el gobierno de Nicaragua presentó la tercera demanda contra 11 empresas estadounidenses en una corte federal de Puerto Rico.
Todas las demandas fueron luego referidas al tribunal del juez Friedman, en el distrito federal de Washington DC. El abogado de Philip Morris, Steven Rissman, dijo que la decisión del juez Friedman "debe dar un mensaje claro a los gobiernos extranjeros que creen que el sistema judicial de Estados Unidos puede generar bonanzas de dinero para sus tesoros".
El abogado Nicholas Gilmam, de Washington, que representa a Guatemala, dijo que los asesores legales ahora estudian la decisión de Friedman "y las posibilidades de una apelación son muy buenas".