El ex presidente y accionista mayoritario del grupo alimentario Parmalat, Calisto Tanzi, inició su comparecencia ante la Justicia italiana para aclarar su responsabilidad en el escándalo financiero que ha colocado al primer grupo alimentario al borde de la quiebra.
Un equipo de magistrados de las fiscalías de Milán y Parma comenzó el interrogatorio de Calisto Tanzi en la cárcel milanesa de San Vittore, a donde fue conducido tras su detención.
Sobre Tanzi, de 65 años y que en los últimos días se hallaba en paradero desconocido, pesaba una orden de prisión preventiva acusado de los delitos de bancarrota fraudulenta y "asociación para delinquir"
Según informaron ayer fuentes judiciales, tras las primeras declaraciones del empresario se perfila además la existencia de los delito de estafa y "especulación abusiva".
Los investigadores sospechan que Tanzi pudo apropiarse de cientos de millones de euros a través de un complejo entramado de sociedades "off shore" situadas en paraísos fiscales, como Bonlat, la financiera del grupo con sede en las Islas Caimán.
Entre los principales testigos que inculpan al fundador de Parmalat se encuentra el ex director financiero de la sociedad, Fausto Tonna, considerado el "cerebro" de un complejo entramado de "ingeniería financiera" cuajado de maniobras ilícitas durante los últimos quince años.
El empresario detenido ha negado todos estos cargos y ha negado desconocer la existencia de las sociedades fantasma que aparecen en los documentos incautados.
Los fiscales de Milán Francesco Greco y Eugenio Fusco y sus colegas de Parma Antonella Ioffredi y Silvio Cavallari comparten la investigación sobre las operaciones financieras ilícitas detectadas en Parmalat.
Junto a Tanzi están investigando a todo el consejo de administración de la empresa, los contables y auditores que aprobaron el balance de la empresa en el ejercicio 2002.