Quienes conocen a Enrique Arturo de Obarrio de la Guardia lo identifican prima facie por su profesión de abogado y por su destacada trayectoria como diplomático. En efecto, como abogado se desempeñó en la firma profesional De Obarrio & Arrocha, de la que fue socio fundador, y también en los bufetes Troncoso,Lacayo & Porras y Galindo, Arias & López. Y como diplomático fue embajador, representante alterno de Panamá ante la OEA, y representó al país en numerosos congresos internacionales en el período inolvidable del Canciller Julio Linares.
Pero no todos conocían la faceta financiera del licenciadoObarrio hasta que llegó a la Superintendencia de Bancos como director jurídico nacional y le ha tocado actuar como superintendente ad ínterim, por encontrarse Delia Cárdenas en misión oficial en el exterior.
En verdad, él se graduó en la USMA como abogado en 1987 con la tesis "La Comisión Bancaria Nacional de Panamá: Organo de Vigilancia y Control Estatal".
La comisión fue la semilla de la actual superintendencia, de suerte que ha llegado a su actual función, después de un conocimiento exhaustivo de la legislación bancaria.
A los 39 años, casado con Michel Marie Carles de de Obarrio, tres hijos, el licenciado de Obarrio, canaliza otro capítulo meritorio en una honrosa hoja de servicios a la nación.
Licenciado de Obarrio, detalle y explique hasta donde sea permisible las causales técnicas que amparan la intervención de la Superintendencia de Bancos en el Banco Disa.
Don Mario, muy buenos días. En primer lugar permítame expresarle personalmente mis respetos, pues conozco bien de su trabajo dedicado y objetivo, y de su intachable trayectoria profesional.
Me pide que detalle y explique hasta donde sea permisible las causales de esta intervención, y eso mismo intentaré hacer.
El artículo 95 del Decreto Ley 9 de 1998, nuestra Ley Bancaria, es claro al establecer las causales por las cuales la Superintendencia deberá intervenir los negocios de un Banco.
El artículo señala diez causales, y para intervenir un Banco sólo se necesita que se presente una de ellas.
En el caso de Banco Disa, fundamentamos la Resolución por la cual se decretó la intervención en dos de estas causales: al encontrarse el Banco en estado de suspensión de pagos, y al considerarse que el Banco no podría proseguir sus operaciones sin que corriesen peligro los intereses de los depositantes.
Pasadas las cuatro de la tarde del jueves 1ro pasado, recibimos un informe escrito de Don Olegario Barrelier, quien, como usted sabe, era entonces uno de los asesores que en nombre de la Superintendencia venía procurando asesorar a Banco Disa, con cuyo informe nos comunicaba que en esos momentos se estaba llevando a cabo una diligencia de secuestro en contra del Banco, hasta por la suma de B/.11 millones. Esa fue, Don Mario, la gota que rebasó el vaso de agua.
El asesor nos recomendaba, lógicamente, la intervención inmediata del Banco, pues no es difícil llegar a la conclusión que ante una medida cautelar como la mencionada, sobre una institución bancaria en las condiciones en que se encontraba el Disa, el Banco no sólo entraría en una situación de suspensión de pagos, sino que simplemente no podría proseguir sus operaciones sin hacer peligrar seriamente los intereses de sus depositantes.
Es muy probable que una vez se tengan los últimos números del Banco al 31 de octubre se concluya que la intervención era entonces inminente e inevitable, pero ciertamente la acción cautelar de secuestro la precipitó.
Se imponía entonces adoptar una posición firme, y hacerlo en el menor tiempo posible para salvaguardar los intereses de los depositantes y del sistema bancario. La decisión que adoptamos sin vacilación conforme a la facultad y autonomía que nos confiere la ley, luego de recibido y evaluado el informe del asesor y de las consultas internas de rigor -incluyendo a la Junta Directiva de la Superintendencia, con cuyo cuerpo colegiado desde un inicio se manejó y se maneja en la actualidad el tema del Disa estrechamente, y con la mayor prudencia posible-, quedó en vigencia tan sólo tres horas después de enterarnos de esa contingencia legal.
Ahora, lo que siga en adelante dependerá del trabajo y posterior informe de los interventores que se han designado, y de la evaluación y decisión que sobre sus recomendaciones adopte la Superintendencia de Bancos.
La Superintendencia de Bancos efectuó una intervención anterior al Banco Disa que fue suspendida pocas horas después de haberse iniciado. Al conocerse aquella frustrada intervención se comentó en medios bancarios que se había levantado por influencias de tipo político extrañas al movimiento bancario. ¿Cuál es su comentario sobre esta apreciación?.
Le digo, con la más absoluta franqueza, que los comentarios a que usted se refiere están muy alejados de la realidad de lo ocurrido, y que aunque yo no hubiese estado aquí en esos momentos para saberlo de primera fuente, como en efecto lo estaba, y me preguntan lo mismo, contestaría que yo sé que la licenciada Cárdenas jamás hubiese cedido ante ese tipo de influencias políticas.
En aquella ocasión, agosto pasado, se intervino al Banco porque es lo que procedía conforme a la ley. Ya en vigencia la intervención, se recibió un informe del Ingeniero Barrelier, recomendando que la misma se terminara, como lo permite la ley, porque se habían subsanado las causas por las cuales se decretó y, en efecto, unas tres horas y treinta minutos después de intervenido el Banco, luego de evaluar el informe de los asesores se resolvió dejar sin efecto la resolución.
Y la principal razón para ello, según el informe, y esto es un hecho público, fue que se dio un aporte adicional inmediato a capital por el orden de los B/.6 millones, lo cual adecuó el capital del Banco dentro del límite exigido por la ley.
Le explico mejor: Banco Disa había anunciado públicamente, si mi memoria no me es infiel en marzo de este año, que ante las pérdidas registradas en el año 2000, aumentaría su capital en B/.20 millones, lo que fue incluso publicado en sus estados financieros.
Al momento de esa primera intervención en agosto, los principales accionistas del Banco no habían completado la capitalización anunciada.
Además, las pérdidas registradas durante el presente año habían menoscabado de forma importante el patrimonio del Banco, encontrándose el Banco entonces con una adecuación de capital menor el 8% que exige la Ley ...con los B/.6 millones, esa adecuación quedó por encima del 8%, y se subsanaba ese incumplimiento.
Además, Don Mario, independientemente de todo lo anterior, puede usted tener la plena seguridad que esta es una institución del Estado que goza de verdadera autonomía, y que la afiliación política no es ni ha sido condición sine qua non para la contratación de persona alguna que hoy labora en la institución, sin importar posición o jerarquía.
Más aún, puede usted también estar segurísimo de que si esos comentarios a que usted se refiere realmente reflejaban lo ocurrido, no estaría yo aquí hablándole en estos momentos; así de sencillo.
Un ex gerente general del Banco Disa, Felipe Riera, redactó meses atrás una carta-informe sobre la realidad financiera del Banco Disa. Copias de la carta con tan delicados señalamientos circularon profusamente, pero no se conocieron las reacciones de la Superintendencia de Bancos sobre las anomalías denunciadas por Riera. ¿No hubiera sido previsor, en nombre del sistema bancario, indagar oficialmente sobre la veracidad de los señalamientos de Felipe Riera?.
Para contestar su pregunta me permito aclararle lo siguiente: La Superintendencia, desde principios de enero de este año, había iniciado una inspección integral en el Banco, que precede la carta de Don Felipe Riera, por lo que la situación financiera del mismo ya se conocía, y en efecto coincide con mucho de lo que reveló el Sr. Riera en su carta.
En otras palabras, antes de la carta ya la Superintendencia había dado inicio al cumplimiento de lo que ordena la Ley en cuanto a la inspección integral que habla el Artículo 74 de la misma, como resultado de la cual se determinó la situación y realidad financiera del Banco, y se emitió el informe de inspección correspondiente, mismo que se le entregó al Banco con nuestras conclusiones y recomendaciones.
Lo previsor, para utilizar su palabra, por parte de un regulador bancario es mantener un perfil bajo ante una situación de debilidad financiera que motive su atención, si se considera que las causas que motivan esa debilidad pueden subsanarse a través de medidas correctivas.
El paso correcto que dio la Superintendencia para tratar de corregir tales irregularidades, especialmente en lo atinente a las responsabilidades de la Junta Directiva y la administración del Banco, fue luego designar, como lo prevé y faculta la ley, un asesor para que en nombre de la Superintendencia asesorase al Banco Disa; lo anterior, además de otras medidas correctivas que se instruyeron al Banco.
Si luego de aplicada esa medida conservatoria el asesor recomienda a la Superintendencia la intervención del Banco, así se procede ...y así se ha procedido.
Lo que no se puede, señor Castro Arenas, es tomar medidas radicales sin agotar lo que la sana práctica bancaria recomienda, ni acciones públicas que puedan dar pie a una pérdida de confianza que se traduzca en un riesgo sistémico.
La denuncia penal del accionista Haralambos Tzanetatos sobre manejos irregulares del Banco Disa, ¿Qué impacto financiero puede tener sobre la capacidad del Banco en referencia para afrontar compromisos con los clientes? ¿Considera la Superintendencia que los depositantes podrán recuperar su dinero en breve plazo?.
En primer lugar, entiendo que la querella penal de Don Haralambos Tzanetatos, quien fue director del Banco, no es contra el Banco sino más bien contra dos directores y un ex Gerente del Banco, por lo que no creo yo que esa medida tenga mayor impacto en la capacidad del Banco financieramente hablando.
SUPERINTENDENCIA DISPUESTA A PROTEGER AL CENTRO BANCARIO
Si usted se refiere a la acción de secuestro y demanda civil, eso estará por verse según el resultado del trabajo de los interventores, y los tribunales.
Como usted sabe, en todo caso, uno de los efectos de la intervención es suspender los términos en los juicios o procedimientos en los que el Banco sea parte. Pienso, también, que si al final se decide por ordenar la liquidación forzosa del Banco, la acción legal del señor Tzanetatos, o de la empresa que él representa, si bien es una situación legal que en ese momento estaría en el mejor interés de los depositantes que se resuelva, no le daría como tal preferencia a él sobre la prelación según lo establece la ley bancaria.
A las exigencias del accionista Tzanetatos para recuperar su plazo fijo deben agregarse las reclamaciones al Banco Disa de los cuentahabientes de Estrellamar, responsabilizando al Banco de operaciones en contra de sus intereses. A juicio de la Superintendencia ¿Banco Disa tiene la liquidez suficiente para atender éstas y otras reclamaciones económicas, en la eventualidad de que llegara a perder los juicios instaurados en instancias del "rgano Judicial y el Ministerio Público?.
Pienso Don Mario que, como usted lo ha dicho, habría que pensar en términos de "eventualidad", como usted lo indica en su pregunta o, más bien, anticipando que al Banco realmente le sea adversa, eventualmente, una decisión de un tribunal en este caso. Yo le podría contestar como abogado sobre los méritos o no, jurídicamente hablando, de tales reclamaciones contra el Banco, pero desde la posición que ahora ocupo en realidad no me parece apropiado especular sobre un tema que estaría en todo caso en la esfera del órgano judicial. Jurídicamente hablando, sí le puedo decir que, aunque existiesen tales méritos, no me parece que los cuentahabientes de Estrellamar a que usted se refiere tendrían preferencia alguna en la prelación que establece el Artículo 127 de la ley bancaria.
Cuenta la Superintendencia de Bancos con los recursos humanos y técnicos para supervisar atentamente las entidades del sistema bancario?.
La Superintendencia de Bancos ejerce un proceso constante de supervisión del Centro Bancario Internacional de Panamá, por medio de lo que se llaman inspecciones "extra-situ" e "in-situ", lo que significa que desde nuestras oficinas se analizan constantemente las operaciones de todos los bancos del sistema. Además, cumpliendo con lo que establece el Artículo 74 a que me refería anteriormente, planificamos inspecciones periódicas a todos los bancos las cuales, en su primer ciclo completo, culminan a finales de este año. Nuestro recurso humano está altamente calificado y constantemente capacitado; además, contamos con un sistema computarizado de información, tanto en equipo como en programas.
Y digo para contestar puntualmente su pregunta: No sólo cuenta la Superintendencia de Bancos con esos recursos humanos y técnicos, sino que han sido reconocidas las mejoras sustanciales que se han realizado en los dos últimos años en materia de supervisión bancaria, y regulación del sistema bancario; ese reconocimiento se ha dado por parte de organismos y agencias internacionales tales como el Fondo Monetario Internacional, y la calificadora FITCH.
No se debe confundir la debilidad y desaciertos de un Banco, con la situación del sistema y la capacidad para supervisarlo. En todos los países hay quiebras de bancos y ello no representa necesariamente que el sistema esté en crisis o no sea viable. Panamá dista mucho de presentar un riesgo sistémico, aún en el entorno económico actual. Todos los indicadores financieros (calidad de activos, liquidez, resultados, capital) del sistema, reflejan la solidez del mismo y, además, la información al respecto es totalmente pública no sólo para el sistema, sino para todos los bancos individuales que operan en Panamá. En este sentido, se ha avanzado mucho en la transparencia del sistema, lo que ha sido reconocido pública e internacionalmente por las agencias calificadoras más prestigiosas (Moody"s, S & P). Repito, no se debe confundir problemas puntuales con la situación del sistema, y todos tenemos la responsabilidad cívica de no sentar las bases de desconfianza del sistema. Pienso que debemos, de una buena vez y por todas, actuar como panameños y panameñas en una forma proactiva, y menos autodestructiva como lo hemos venido haciendo.
Como usted sabe, el pilar del sistema económico panameño es su sistema monetario y bancario, lo que históricamente nos ha hecho un país diferente al resto de la región, y no existe el menor signo que evidencie que esta condición o, mejor dicho, esta ventaja comparativa, está en peligro. La banca es como cualquier negocio, se pierde y se gana. Lo importante aquí es tener siempre presente que el sistema cuenta con la institucionalidad adecuada para preservarlo; así ha sido históricamente, y no ha surgido ninguna condición que muestre lo contrario.
Han surgido en diversos momentos apreciaciones críticas sobre la política de préstamos del Banco Nacional, así como de decisiones de orden interno sobre contrataciones de servicios, etc. ¿En qué forma supervisa la Superintendencia de Bancos las decisiones crediticias y de otro orden del Banco Nacional, para evitar la infiltración de factores extraños a la estructura financiera ortodoxa?.
Una parte de las operaciones del Banconal son comerciales. La supervisión de estas operaciones bancarias es responsabilidad de la Superintendencia de Bancos, así como la parte oficial o gubernamental lo es de la Contraloría General de la República. Como parte de esta responsabilidad legal, la Superintendencia de Bancos inspecciona y, de hecho, en estos momentos estamos ejecutando una inspección integral al Banco Nacional de Panamá, en la cual se verifican las diferentes operaciones del Banco, incluyendo la cartera crediticia, entre otras.
Le puedo añadir, que por la información que se me ha suministrado el Banco presenta signos claros de fortaleza financiera, con incremento importante de operaciones, sus utilidades son satisfactorias, con un patrimonio de unos B/.500 millones; no tenemos signos que nos muestren una debilidad material o sustantiva del Banco.
El mundo bancario internacional no escapa al impacto de la crisis económica general desatada por la desaceleración económica de Estados Unidos. ¿Qué medidas ha adoptado, o estudia adoptar, la Superintendencia de Bancos de Panamá para proteger al centro bancario de las repercusiones de la contracción económica internacional?.
Don Mario, la política económica nacional es responsabilidad del Ministerio de Economía y Finanzas; sin embargo, la Superintendencia de Bancos siempre ha estado dispuesta para proteger al centro bancario de las repercusiones de la contracción económica internacional. Debemos entender que Panamá tiene una economía abierta y, ciertamente, como tal está expuesta a las condiciones económicas internacionales. En una situación de baja lo recomendable siempre será velar porque los bancos mantengan la solidez que les ha sido característica, y sugerir las acciones correctivas si se encuentran debilidades. En un sistema abierto y competitivamente probado como el sistema bancario panameño, las señales del mercado son las más importantes, y es responsabilidad del regulador dar el seguimiento para que ello no vulnere la condición financiera de los bancos. Así lo hemos venido haciendo.
¿Qué nos puede adelantar informativamente de la llegada de nuevos bancos extranjeros para establecer sucursales en Panamá?.
Buenas noticias Don Mario. Llevo poco más de un año desde que accedí a ocupar el cargo que ocupo dentro de esta institución, y le debo confesar que la experiencia ha sido grandiosa, al constatar el calibre profesional, visión y misión que caracteriza a esta institución. Pregúntele al señor Luis Navarro, de la Asociación Bancaria de Panamá, y revise los informes del Fondo Monetario Internacional, FITCH, etc., sobre el trabajo de la Superintendencia de Bancos como ente regulador y supervisor del sistema bancario; pregúntele al GAFI sobre su opinión de nuestro ordenamiento jurídico, esfuerzos probados, y determinación en materia de prevención y combate contra el blanqueo de capitales.
A lo que voy, Don Mario, es que esas buenas noticias de que le hablo, que dicen relación directa con el trabajo que aquí se hace, han trascendido nuestras fronteras de forma no abierta a dudas, pues así lo hemos venido comprobando desde hace un tiempo atrás, lo cual ha resultado en una suerte de relanzamiento de nuestro centro bancario internacional, y un renovado interés por parte de grupos muy serios, para aprovecharlo en sus operaciones bancarias y financieras.
Le puedo adelantar, para aterrizar más sobre su pregunta, que recientemente hemos otorgado nuevas licencias a las siguientes instituciones bancarias ES Bank (Panamá), S.A.; Banex International Bank, Corp.; St. Georges Bank Corporation; Banco Agrícola (Panamá), S.A., y GTC Bank. Y, sin poder darle nombres todavía, le puedo dar la seguridad de que vienen más en camino, representantes de grupos económicos muy serios con quienes ya nos hemos venido reuniendo, y algunos de los cuales ya están en proceso de formalizar su solicitud para someterse a nuestro escrutinio de aprobación que, como me gusta decirles cuando me reúno con ellos, es "prudentemente expedito", pues puede usted tener la seguridad Don Mario de que a nuestro centro bancario sólo se permitirá la entrada de aquellos bancos que realmente tengan -sus representantes- trayectoria y solvencia moral y económica; que vengan a establecerse física, operativa y administrativamente en nuestro territorio, y les pueda ser aprobado un plan de negocios que constituya verdaderamente un aporte para nuestro sistema.
Y termino, Don Mario, para unir los cabos del contexto dentro del cual le he respondido a esta pregunta, con lo siguiente: pregúntese usted a qué se deben estas "buenas noticias" a las que me he referido; y yo sé que usted sabe la respuesta. Creo que cualquier momento es el justo para reconocer la labor que ya casi por dos años ha venido desempeñando al frente de esta institución la licenciada Delia Cárdenas, ex ministra de Estado, y por eso yo quiero aprovechar esta oportunidad que me brinda usted para decirlo públicamente. Aquí se trabaja de verdad, Don Mario, y se hace con una visión, una misión, una mística y una dinámica increíble, al ritmo que le impone esa directora de orquesta a que me refiero. El que me conoce, y este país es tan chico que todos nos conocemos, sabe bien que yo esto lo digo con toda sinceridad, y entenderá porqué me atrevo a decirlo con la terca franqueza que me caracteriza, porque las cosas hay que decirlas como son ...entenderá que no me anima en esto más que un buen sentido de justicia, e intentar aportar un granito de arena para aplacar un poco esa actitud autodestructiva a que antes me refería ...y entenderá que lo hago en una forma absolutamente desinteresada; no pertenezco a partido político alguno, y ahora estoy aquí por meras razones coyunturales; no me ata a este puesto otra cosa que no sea el honor que representa servir a mi país. Hace poco más de un año accedí por invitación a ocupar el cargo que hoy ocupo, cargo que nunca perseguí, y como voluntariamente vine en un momento dado, voluntariamente me voy en el momento que así lo decida, y me seguiré dedicando a intentar hacer realidad aquellas ideas y proyectos que me motivan ...pero no quería desaprovechar la oportunidad para ser un poco atrevido y decir lo que dije, porque lo considero un reconocimiento justo, pues lo más increíble aquí es que en su gran mayoría los reconocimientos vienen de afuera, mientras adentro pareciera existir un no entendido ni coordinado acuerdo velado de acabar con nuestro país nosotros mismos.
El constante decrecimiento de los depósitos del Fondo Fiduciario en bancos de Estados Unidos por reducciones de las tasas de interés plantea varias alternativas. Una de ellas es la de colocar esos depósitos en bancos panameños en cantidades mayores a las actuales. ¿Cuál es la posición de la Superintendencia sobre tal opción?.
Don Mario, la Superintendencia de Bancos no tiene responsabilidad sobre el tema que me preguntas, pues esto es competencia del Ministerio de Economía y Finanzas y, de alguna manera, del Banco Nacional de Panamá. Como representante de una entidad que, aunque autónoma, es gubernamental, no me gustaría adelantarme a hacer comentarios sobre algo cuya decisión escapa a nuestra competencia. Lo que sí puedo es aprovechar la oportunidad para decirle que para el mejor uso del Fondo, por ahí sé que existen propuestas sumamente interesantes y por sensatas atendibles, a las que en mi opinión personal se les debería dar la mayor consideración.
Me refiero, sobre todo, al planteamiento hecho tanto por APEDE como por el presidente de la Asociación Bancaria de Panamá.
Repito, es mi opinión personal, de manera que no lo tome como una posición de la Superintendencia de Bancos.