La Cámara Alta del Parlamento helvético aprobó ayer por 26 votos contra 18 la ley urgente que debe ratificar el acuerdo fiscal entre Estados Unidos y Suiza y que permitiría regularizar la situación de los bancos suizos en territorio estadounidense.
El Gobierno suizo aceptó a principios de junio las exigencias de Estados Unidos de regularizar el espinoso asunto de los haberes estadounidenses no declarados depositados en bancos suizos.
La ley urgente debe facilitar la cooperación de los bancos suizos con la justicia estadounidense sin infringir la normativa helvética.
Los senadores (miembros del Consejo de Estado) aprobaron ayer por 26 votos a favor y 18 en contra avalar el acuerdo, a pesar de la opinión contraria de la Comisión de Economía del Senado.
Los miembros del Senado entienden que los bancos suizos deben poder regularizar sus problemas “del pasado” con Estados Unidos de una vez y que para ello se necesita una solución rápida que la ley prevé.
Los senadores votaron de nuevo a favor de una ley que los parlamentarios de la Cámara Baja rechazaron.
Los diputados tienen hasta hoy para pronunciarse de nuevo y si la divergencia se mantiene, entonces la ley será definitivamente rechazada.
El acuerdo es opcional para los bancos, que decidirán si lo aceptan o no, y que deberán afrontar solos el pago de las eventuales multas que les sean impuestas, sin aportación alguna del Estado helvético.
Según los expertos, sobre los bancos helvéticos pesa la amenaza de una multa récord de unos 8 mil millones de euros ($10 mil 700 millones), que deberían pagar al fisco estadounidense por haber albergado durante años fondos no declarados de unos 10 mil ciudadanos de ese país.
Además, según el acuerdo, los bancos deberán transmitir a la justicia estadounidense los nombres de los empleados que trataron con los clientes concernidos, incluidos abogados e intermediarios.
No obstante, el acuerdo no permite la transmisión de datos de los clientes ni informaciones sobre sus cuentas.