La economía de Chipre se hundirá este año
La deuda aumentará considerablemente en los próximos años antes de entrar en la senda de la estabilización.
La economía de Chipre se hundirá este año, con un retroceso del PIB del 8,7 % seguido de uno del 3,9 % en 2014, y la deuda aumentará considerablemente en los próximos años antes de entrar en la senda de la estabilización, reconocen la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE).
En un informe sobre la Sostenibilidad de la Deuda Pública de Chipre filtrado a la prensa, estas instituciones explican que la reestructuración del sector bancario que acompaña a la concesión del rescate, y que incluye un impuesto a los depósitos, así como las medidas de austeridad afectarán "negativamente" a la economía a corto plazo.
"La quita de depósitos no asegurados provocará una pérdida de riqueza que reducirá el consumo privado y la inversión empresarial. Esto, unido al impacto de las medidas de consolidación fiscal ya tomadas y las nuevas medidas acordadas, resultará en una aguda caída de la demanda doméstica", avisa el informe.
Además advierte de que existe un "riesgo innegable" de provocar un ciclo de quiebras de hogares y empresas que podría propagarse por toda la economía "llevando a nuevas pérdidas del sector bancario".
De acuerdo a las previsiones de la CE, la economía de Chipre no volverá a crecer hasta 2015, con un modesto incremento del PIB del 1,1 %.
La deuda pública, que cerró 2012 en torno al 86 % del PIB, se elevará este año -debido a la crisis y a la suma de los fondos del rescate- hasta el 109 %, alcanzando un techo del 126 % en 2015, aunque estos números podrían variar según el comportamiento de los intereses y otros factores macroeconómicos.
El déficit, en cambio, entrará en una senda de reducción si se cumplen las previsiones europeas, en base a las medidas de disciplina fiscal acordadas, y bajará del 5,8 % en 2012 hasta el 0,2 % en 2016, no pudiendo alcanzar superávits hasta 2017 debido al pago de intereses y servicios de la deuda.
El rescate será de 10.000 millones de euros, de los que 9.000 millones vendrán del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE o ESM, por sus siglas inglesas) y otros 1.000 serán entregados por el Fondo Monetario Internacional.