Unión Fenosa está dispuesta a dar el salto y convertirse en operador ferroviario de mercancías, en cuanto el Gobierno transponga la directiva comunitaria de liberalización del sector prevista para 2003. Soluziona, su filial de servicios profesionales, elabora en la actualidad un proyecto para transportar, con tracción propia, cargas de carbón y otros graneles hasta sus centrales térmicas.
La compañía que dirige Victoriano Reinoso gastó el pasado ejercicio 435.000 millones de pesetas en aprovisionamientos y con la autogestión del transporte de combustibles fósiles, necesarios para la generación eléctrica, podría ahorrarse un buen pellizco.
No en vano, el 54% de la producción total de Unión Fenosa se genera a través de la combustión de carbón. En la actualidad, la eléctrica gallega tiene que demandar los servicios de empresas de carga y transporte combinado de compañías como Feve o Semat, que utilizan la tracción de Renfe. La producción de los grupos térmicos de Fenosa superó los 13.000 millones de kilowatios el pasado año.
Pero el proyecto de Fenosa no se detiene en el transporte de mercancías para autoconsumo, sino que también abarca la posibilidad de operar para otras compañías. Para ello, sin embargo, tendrá que obtener licencia de empresa ferroviaria que, según la actual directiva comunitaria, sólo es posible si este servicio representa su actividad principal de negocio. Hoy por hoy no es el caso de Unión Fenosa.
A Fenosa, no obstante, no le faltan motivos para luchar por un permiso de tracción. A través de Cepsa (4,9%) está presente en toda la cadena del sector de hidrocarburos.
En la Compañía de Industrias Electroquímicas (48%) produce aditivos a partir de piedra caliza y también es socio de Aplicaciones de Hormigón. Actividades todas ellas en las que el transporte de las materias primas cobra un valor esencial. Ante la próxima liberalización del transporte ferroviaria de mercancías, otras empresas ajenas al sector como ACS y FCC-Connex han evidenciado interés.