Acuerdo
- Según, Dennis Lockhart, presidente del Banco de la Reserva Federal de Atlanta, insinuó en una entrevista del 11 de julio con Bloomberg News que las autoridades llegarían a un acuerdo definitivo sobre el plan de salida en la próxima reunión de septiembre.
- Conforme al plan en desarrollo, la Fed seguiría fijando una meta para la tasa de referencia de los fondos federales, que es la que se cobran entre sí los bancos en los préstamos a un día.
La Reserva Federal está tratando de cambiar lo menos posible mientras diseña su estrategia de salida del estímulo récord.
El problema es que los mercados financieros han cambiado tanto que el plan que se está elaborando podría resultar costoso y en última instancia impracticable.
El enfoque, delineado en las actas de la reunión de la Fed del 17 y 18 de junio y los comentarios emitidos por los funcionarios desde entonces, sigue centrado en la tasa de los fondos federales como meta del banco central. La política seguiría siendo manejada principalmente a través de los bancos y no del trato con los fondos del mercado monetario.
“No quieren hacer cambios generales en la forma de interactuar con los mercados cuando van a tener en juego tantos temas” al elevar las tasas de interés, dijo Lou Crandall, economista jefe de Wrightson ICAP LLC de Nueva Jersey, que estudia el comportamiento de la Fed desde hace tres décadas.
La estrategia tiene sus inconvenientes dada la forma en que han evolucionado los mercados monetarios desde la recesión.
Los bancos ya no necesitan tomar préstamos en el antes vibrante mercado de los fondos federales para cumplir con los requisitos de reservas, como ocurría antes de la crisis, porque la Fed inyectó enorme cantidad de dinero en el sistema financiero en los últimos seis años.
Como resultado de ello, las operaciones en ese mercado han mermado y ahora fundamentalmente comprenden a las sucursales estadounidenses de los bancos extranjeros que actúan como arbitrajistas, de acuerdo con las investigaciones de los economistas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.
Normas más estrictas
Para contribuir a mantener vivo el mercado, la Fed tendrá que pagar a esos bancos una prima para seguir haciendo operaciones en él, lo que reducirá las ganancias que el banco central remite al Gobierno todos los años. E incluso entonces, los bancos extranjeros podrían no estar dispuestos a continuar con sus operaciones cuando entren en vigencia normas más estrictas para el apalancamiento.
“No me gustan las implicaciones políticas o económicas” del plan, escribió Joseph Gagnon, exfuncionario de la Fed y el Tesoro de los EE.UU. que actualmente trabaja en el Instituto Peterson de Economía Internacional de Washington. “Les cuesta dinero a los contribuyentes y hace que el sistema financiero sea menos eficiente”, agregó, opinión que compartió el exgobernador de la Fed Jeremy Stein en una entrevista.