La felicidad definida por el diccionario de la Real Academia Española como "estado de grata satisfacción espiritual y física", el logro de la felicidad también puede considerarse como un "proyecto" que involucra costos y beneficios.
Los beneficios de lograr dicho "estado" deberían ser obvios también para el ejecutivo de cualquier unidad económica pública o privada: un empleado feliz, no importa cuál sea su nivel de calificación, es mucho más productivo, a corto y largo plazo, que un empleado infeliz.
Pero parece fundamental lograr una comprensión acabada de la definición del término "felicidad" y de sus implicaciones antes de pretender comparar sus costos versus beneficios potenciales.
De la definición anterior concluimos que la felicidad es primordialmente un estado mental, pero que lleva aparejado un inseparable componente "físico" o material.
La "satisfacción" espiritual es por ende, obtenible una vez satisfechas las necesidades materiales básicas, pero dicha satisfacción material no es por sí sola suficiente para ser "feliz". O lo que es igual, la riqueza material no es equivalente a felicidad.
Los seres humanos necesitan por ende una "fuente de inspiración" para dar el "segundo paso", que va de la satisfacción material básica a la satisfacción espiritual plena. Encontrar esta fuente es lo que involucra un "costo" que podemos medir en tiempo, en energía física y espiritual, y hasta en recursos materiales.
Las religiones y algunas doctrinas deístas (como es el budismo) han sido la fuente tradicional de inspiración para obtener la satisfacción espiritual que, en el caso de algunas religiones, se considera como una etapa previa a la que obtendremos en la otra vida.
Más recientemente, han surgido instituciones científicas y profesionales que han hecho suyas y han modernizado algunos conceptos fundamentales vertidos en los textos básicos de antiguas religiones y doctrinas, y que ofrecen métodos concretos para lograr la felicidad.
Entre los más destacados están el Business & Health Institute (www.businessandhealth.com) y el World Values Survey (www.worldvaluessurvey.org).
En un artículo titulado "El dinero no compra la felicidad y la depresión puede costarle una fortuna", una empresa consultora calculó los costos de la infelicidad en los EU; según éste, medidos en pérdidas de días de trabajo, baja productividad, tratamientos médicos, suicidios, y otros costos indirectos, dichos costos superan los 50 mil millones de dólares por año.
Y el más reciente diagnóstico y conclusiones del WVS fue ventilado por la revista inglesa New Scientist en octubre de 2003. Según el mismo, los factores que llevan a la felicidad son distintos en los diferentes países. En los EU se otorga más importancia al éxito personal y la auto-expresión, mientras que en Japón son más importantes el cumplir con las expectativas familiares y sociales. Hecha esta salvedad, se detectó que los cinco países cuyos ciudadanos son los más felices del mundo son, en ese orden, Nigeria, México, Venezuela, El Salvador y Puerto Rico.
Entre las "sendas a la felicidad" el WVS identifica la "propensión genética" a la felicidad; el matrimonio; las buenas amistades; desear menos (bienes materiales); hacer el bien a los demás; el tener fé (religiosa o no); no comparar nuestro aspecto con el de otros; ganar más dinero; envejecer "con gracia"; y no preocuparse de no ser un genio.
Luego, están numerosos libros y entidades públicas y privadas que ofrecen charlas y seminarios dedicados al logro de la felicidad, por una tarifa.
Uno de recién fundación es el Instituto de la Felicidad de Australia, que ofrece a personas y empresas seminarios de aproximadamente $$200 la hora para aprender a ser feliz. Se enseña allí cómo superar las causas de infelicidad (entre las que se destaca el compararnos con, o envidiar a las personas más adineradas que nosotros) y cómo aprovechar los "generadores de felicidad", entre los que se menciona el dormir bien, el ejercicio físico, el sexo, y las buenas amistades.
Le toca entonces cuantificar los costos y decidir si a usted, su empresa o su institución les resulta provechoso el promover la búsqueda de la felicidad entre sus asociados.
(*) Roberto N. Méndez (www.rnmendez.com) es profesor titular e investigador en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Panamá.