Lo peor de la crisis mundial que inició en Estados Unidos aún no ha llegado. Esta fue la conclusión generalizada de los diferentes banqueros, economistas, analistas y supervisores financieros durante la XLII Asamblea de la Federación Latinoamericana de Bancos que concluyó ayer en Panamá.
El evento, que duró tres días, reunió a unos 1,200 ejecutivos de bancos, donde los temas centrales fueron la crisis mundial, la necesidad de fortalecer la regulación y bancarización, la creación de Basilea III para mantener la economía de mercado y el decrecimiento de América Latina.
La recesión continuará durante todo el 2009 y los mercados financieros estarán peor que en el presente, fue el pronóstico del exmiembro del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, Noriel Roubini.
Agregó que aunque América Latina ha podido resistir mejor está turbulencia que Europa o Asia, no podrá evitar su decrecimiento económico debido a las bajas en las exportaciones y las remesas.
Para Fernando Pozo, expresidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN), la crisis financiera mundial ha sido la alarma que ha puesto a América Latina a buscar un consenso para aumentar la regulación de las entidades financieras de la región y evitar futuras turbulencias.
"Esta crisis nos hace pensar que ya es hora de que se empieza a gestionar Basilea III más sofisticado, pero no restrictivo, que se identifique más con el momento en que vivimos", aseguró Pozo.
Mientras, Rudy Víctor Araujo, representante de la Asociación de Supervisores Bancarios de América, dijo que el futuro es una mayor regulación que pueda ofrecer acceso a la banca a todos, pero minimizando los riesgos.