La falta de políticas de Estado en el sector construcción y el deseo de algunas instituciones de sacar provecho de la industria limitan cada vez más la posibilidad de los panameños de obtener una vivienda propia.
Uno de estos puntos es la implementación de nuevos impuestos, como el establecido a la extracción de materiales no metálicos, según señalan los actores de la industria.
La directora ejecutiva del Consejo Nacional de Promotores de Vivienda (Convivienda), Elisa Suárez, advirtió que el impacto de este nuevo impuesto se reflejará en el costo de la vivienda en los próximos seis o siete meses.
A esto se suman los altos impuestos en la publicidad para promocionar los proyectos que están gravando algunos municipios como el de Arraiján, agregó Suárez.
Adicionalmente, indicó que el aumento sustancial del costo de los terrenos, así como los más de 60 trámites y requisitos en 19 instituciones encarecen y hacen difícil el proceso de construcción.
“Todas las instituciones quieren sacar beneficios del negocio de la construcción”, sostiene Suárez.
Aunado a esto, la convención colectiva de trabajo generó un incremento en el salario en el sector, además de las nuevas leyes que al final se trasladan al costo final de la vivienda.
La falta de políticas de Estado también se refleja en la reducción en la construcción de casas de interés preferencial, detallan los empresarios.
Advierten que estos factores están complicando la construcción de casas en el rango entre los $35 mil y $50 mil dólares, que es donde se concentra el mayor porcentaje de la demanda.
Suárez recordó que el Estado no es eficiente en la construcción de vivienda y cada vez más la oferta se aleja de la demanda.
El déficit habitacional, según la Contraloría General, es de 137 mil; sin embargo, las estadísticas de Convivienda reflejan que la cifra ha aumentado, alcanzando las 151 mil familias.
Por cada 15 mil y 12 mil viviendas que construye el sector privado y el Estado anualmente, en ese mismo porcentaje se incrementan las familias que requieren casa, de acuerdo con estimaciones del gremio.
Esfuerzos sin logros
A pesar de las conversaciones iniciadas con instituciones, son pocos los logros.
Suárez detalló que avanzan con el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) en la propuesta para establecer las normas con el fin de continuar en el mercado de construcción de casas de interés preferencial.
Agregó que se han agilizado algunos de los trámites en el Municipio, sin embargo, el sistema electrónico no se ha habilitado.
Además, en el acuerdo 116, que establece cómo construir en la ciudad de Panamá, aún no se ha llegado a acuerdos finales.
En el caso del impuesto inmueble están en el proceso de establecer un valor que no afecte las recaudaciones del Estado, pero se trata también de que el ciudadano no sienta que se le lesiona su patrimonio.
La situación se agrava con el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), que no responde por las plantas de tratamiento en los proyectos y el acceso al agua potable, costo que asumen las promotoras e impacta directamente en el costo final de la vivienda, puntualizó la empresaria.
Desaceleración económica impacta la construcción de viviendas
Para el Consejo Nacional de Promotores de Vivienda (Convivienda), el crecimiento del sector construcción en el primer trimestre es un claro ejemplo de la desaceleración que vive el país.
Elisa Suárez, directora ejecutiva del gremio, indicó que existe una disminución sustancial en las ventas, lo que implica baja inversión en el sector construcción, que a su vez impacta en la generación de empleos.
Destacó que las proyecciones de Convivienda no se han cumplido en los primeros meses del 2015.
Indicó que esperaban un crecimiento por encima del 12%, sin embargo, las estimaciones ya estaban por debajo de las registradas en el 2014, año electoral que es complicado para el sector vivienda.
Las proyecciones de venta de Convivienda están por los $1,016 millones 100 mil 490, representado en 9,607 soluciones habitacionales, con un promedio de crecimiento negativo de 2% con relación al año anterior, según el gremio.