Con una rueda de prensa que concluyó de manera agitada, el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, cerró su gira europea en Madrid.
La polémica se desató cuando casi al concluir la rueda de prensa, un representante de la Casa Argentina en Madrid, Carlos Slepoy, comenzó a enumerar al ministro datos sobre la pobreza en Argentina y a decirle que había esperado que explicara que la “normalización” de la situación económica es “consecuencia de un brutal ajuste” y del “pago de una deuda externa ilegítima”.
Lavagna respondió entonces a Slepoy que “su discurso es más una provocación que una pregunta”.
En este inesperado duelo verbal el ministro añadió: “empiezo por recordarle que como sociedad no tenemos nada de lo cual enorgullecernos”.
“Creo que en ningún momento he negado lo ocurrido y los efectos de lo ocurrido en Argentina y me parece que en este caso, estuvo de más”, dijo Lavagna, que así dio por terminada la rueda de prensa celebrada en un lujoso hotel del centro de Madrid.
Horas antes, la Casa Argentina en Madrid, asociación de residentes argentinos en la capital española, difundió un comunicado en el que expresó su “formal protesta” por la visita de Lavagna a Madrid pues “coincide con la peor emergencia de hambre y desocupación que recuerda la República Argentina”.
Tras considerar que Lavagna es “un representante más del proyecto económico que ha conducido a la actual catástrofe”, el texto añade que “el actual gobierno argentino carece de legitimidad” y “conduce a la continuidad de un modelo de miseria”.