Economía

Levantan imperio de sociedades de papel

Denuncias de clientes van por 1,600 millones.


Un grupo de empresas relacionadas con el captador de inversiones Roy Taylor, quien se suicidó anteayer cuando la policía procedía a detenerlo en San José, no realizaban ninguna actividad ya que solamente existían en documentos.
La mayoría de las empresas “se quedaron en el papel”, declaró el fiscal Wárner Molina, jefe de la Unidad de Delitos Económicos del Ministerio Público (órgano acusador del Estado).
“Eso era parte del ardid para inducir al error. Captaban fondos para el desarrollo de proyectos inmobiliarios con el supuesto de que los inversionistas pasaban a ser socios”, señaló.
Los ocho allanamientos practicados por el OIJ el martes -otros dos no se pudieron ejecutar- permitieron a la policía detectar la creación de 59 sociedades.
En esas diligencias la policía decomisó $39.000 (¢15.5 millones) y ¢1.9 millones, aunque ayer estaba pendiente la apertura de dos bóvedas. Una está en las oficinas de su empresa, The Vault (La Bóveda, en español), en San José. La otra está en casa del norteamericano -quien tenía 60 años de edad- en un exclusivo condominio de barrio Amón.
Hasta el momento, la Fiscalía ha recopilado tres denuncias que suman un perjuicio de $4.1 millones (¢1,631 millones).
La esposa de Taylor, de apellido Corrales, y una de sus secretarias de apellido Valverde seguían detenidas ayer.
La lista de clientes en Costa Rica, según el fiscal Molina, podría sumar unas 200 personas, a juzgar por la información en poder de las autoridades.
222La Fiscalía investiga a empleados de la firma The Vaul. Las autoridades no están claras en cuanto a su posible participación en el hecho investigado.
La policía de momento desconoce el rumbo que tomó el dinero y a cuánto puede ascender el perjuicio económico.
Sospechan que Nicaragua pudo haber sido utilizada como una “catapulta” hacia otro destino financiero.

La Nación verificó que en un conocido hotel de Managua, Nicaragua, funciona otra oficina que se dedica a la captación de inversiones de extranjeros.
La firma les ofrece el pago de intereses de 3 y 4% por mes. “Ninguna empresa en el mundo genera tan alto rendimiento”, advirtió el fiscal Molina.
Para darle seguridad a los eventuales clientes, The Vault de Nicaragua destaca en su publicidad de Internet que “un reciente reporte de la CIA (Central de Inteligencia Norteamericana) señala a Nicaragua como la de mayor crecimiento en Centroamérica”.
La compañía ofrece invertir en negocios de Costa Rica como Club y Casinos The Jungle, Restaurante y Bar La Palma, The Vault Aviation Division, The Vault Yath y Condo King.
Empero, algunos de esos negocios nunca existieron o dejaron de funcionar. Al parecer, también tenía una captadora en Belice.
El caso quedó al descubierto en noviembre pasado, cuando un banco privado alertó a la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF) sobre movimientos millonarios en la cuenta de Casino Central Corporation.
El OIJ determinó que esa corporación llevaba una doble contabilidad. La primera (que llegó a conocimiento de la SUGEF) revelaba que tenían problemas de liquidez con los inversionistas. La segunda, que el dinero nunca se invirtió en los proyectos.
La oficina de Asuntos Internos, despacho que vela por la actuación de los funcionarios del Poder Judicial, abrió una investigación en torno al suicidio del estadounidense Roy Taylor.
La oficina, con ayuda de la Fiscalía de Homicidios, pretende determinar si hubo alguna negligencia en la actuación de las autoridades mientras ejecutaban el allanamiento de la captadora de inversiones, en San José.
Durante el operativo, el financista pidió ir a un servicio sanitario y allí se quitó la vida.
Se disparó en la sien cuatro minutos después de que le notificaron que quedaría detenido.
Las primeras indagaciones dan cuenta de que una asesora legal -a petición de Taylor- le hizo llegar el saco en el que, al parecer, ocultaba un revólver calibre 22, tan pequeño que cabía en la palma de una mano.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que uno de los policías a cargo del operativo ordenó esposar al norteamericano, pero un fiscal lo consideró innecesario.
“Mientras se discutía el uso de las esposas, el señor se levantó y, sin que nadie se diera cuenta, se dirigió al baño”, contó la fuente.
La asesora legal manifestó desconocer la existencia de un arma en la prenda de vestir.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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