A nivel mundial los economistas han promovido la reducción de la pobreza a través de diversas prácticas de ética y transparencia empresarial.
Christopher Lingle, de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, señaló que para que haya ética y trasparencia, tanto en las empresas como el Gobierno, se debe pagar un impuesto en relación a lo que las personas reciben.
Es decir, que las personas deben pagar sólo por aquello recibido.
Principal economista y estratega global de ConoLytics, Lingle sostiene que los líderes gubernamentales dependen de que se mantenga la pobreza, pues está les da la excusa perfecta para estar en ese puesto y complicar las cosas a los más pobres.
Las empresas como el Gobierno, aduce, deberían enfocarse en nuevas formas para hacer progresar la economía a favor de los pobres, y no de los monopolios que benefician a la minoría.
Además, dice que el exceso de impuestos solicitado por los gobiernos son para mantener el mismo exceso de la planilla gubernamental, la cual no es operativa la gran parte del tiempo.
La mala prácticas, asegura, se mantiene por la poca rendición de cuentas de los gobiernos, lo que hace que la corrupción sea fruto de un sistema confuso y oscuro.
Lingle participará hoy como expositor en la conferencia "La libre empresa como fundamento de la ética y la transparencia empresarial", organizada por la Fundación Libertad y la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).