Justo cuando se cumplen 107 años del nacimiento de Sir Alec Issigonis, creador del mítico Mini, la marca británica propiedad de BMW acaba de desvelar la tercera generación de este auto que 'resucitó' en 2001 y del que solo durante el pasado año se han vendido más de 285,000 unidades, con un crecimiento del 21%.
El auto no recibe grandes cambios estéticos, con una imagen bastante similar al del modelo lanzado en 2007, pero sí lleva nueva plataforma y motores, además va a crecer hasta los 3.8 metros de largo, ocho centímetros más que el actual.

En el frontal encontramos una parrilla de mayores dimensiones, donde los faros redondos (que pueden llevar todas sus funciones de led's) siguen teniendo el protagonismo. En la zaga, los pilotos son más grandes y adoptan formas redondeadas, al igual que el conjunto del paragolpes que recoge mejor las salidas de escape.
Mientras, en el interior el gran reloj circular que preside la consola ya no incluye el velocímetro, que pasa a estar colocado junto al tacómetro en una posición más natural. De hecho, en el actual Mini casi nadie presta atención al dato de la velocidad en el reloj analógico, sino sobre el pequeño display que existe tras el volante y que ofrece, entre otras, informaciones del ordenador de a bordo.

De este modo, la gran pantalla central (TFT y de hasta 8.8 pulgadas) queda reservada para ofrecer imágenes y datos de los dispositivos multimedia, de información o navegación o para suministrar las imágenes de la cámara de marcha atrás. Se controla desde un mando circular del tipo iDRive visto en los BMW.
La nueva plataforma diseñada por BMW se empleará en 20 modelos hasta 2019, será una 'base' global para todos sus modelos de tracción delantera; adaptable a vehículos con un tamaño y peso tan dispares como los Mini Countryman, Cabrio y Roadster e, incluso, el BMW Serie 1 GT.
En cuanto a los motores, Mini estrena un nuevo motor de 1.5 gasolina de tres cilindros. Este motor se ofrecerá con potencias entre 120 y 175 caballos. Respecto a la versión deportiva John Cooper Works mantendrá la mecánica del motor actual aunque la potencia aumentará de 211 a 256 caballos.
Respecto a los diésel, los motores estarán comprendidos entre los 90 y 143 caballos. De serie todas las versiones vendrán con caja de cambios manual de 6 velocidades y como opcional habrá una caja automática de 8 velocidades.
Contará con sistemas de detección de peatones y frenada de emergencia, aviso de colisión, control inteligente del sistema de alumbrado, control de crucero adaptativo, un cuadro de mandos con indicaciones proyectadas sobre el salpicadero (Head Up Display) y, para el que lo necesite, asistente de aparcamiento automático. Tampoco faltará una nueva generación del sistema de navegación y entretenimiento MINI Connected dotada de más aplicaciones y posibilidades de conectividad.