(Analista del Centro Nacional de Competitividad )
El sector logística ha adquirido mayor relevancia en virtud del proceso de globalización y consiguiente expansión del comercio como motor de crecimiento mundial.
En un estudio de la Corporación Andina de Fomento (CAF), denominado “Prospectos Económicos de Latinoamérica 2014: Logística y Competitividad para el Desarrollo”, destaca que como estrategia, las economías de Latinoamérica (LA) y el Caribe se vinculen más hacia los mercados globales y regionales a través de los diversos acuerdos de comercio. También resalta la necesidad de que esta región impulse el crecimiento y la productividad, basado en un mayor encadenamiento del proceso de producción y de los agentes que intervienen en la misma.
El crecimiento experimentando por ciertos países de la región ha sufrido una merma en años recientes por la caída de la demanda de sus exportaciones a nivel mundial y por la imposibilidad de estimular sus demandas internas por vía del crecimiento de la deuda o el gasto.
Según el estudio, uno de los factores para estimular el encadenamiento interno y mejorar la productividad radica en un sector en particular: el logístico, ya que el mismo impacta todos los demás.
En cuanto a Panamá, el estudio destaca que durante el periodo entre 1980 y 2011, el país tuvo pocos avances en materia de productividad, lo cual contrasta con el avance de países asiáticos, por ejemplo. A nivel de la región de LA y el Caribe el aumento más grande de la productividad se dio en países como Nicaragua, Paraguay y Bolivia.
Igualmente, subraya la trascendencia de orientar la producción de bienes primarios hacia productos que conlleven un mayor nivel de tecnología y conocimiento, y destinar dicha producción hacia mercados desarrollados como Asia y Estados Unidos. Más aún, según el informe, los países también requieren mejorar y ampliar su infraestructura física, y promover instituciones más ágiles y transparentes, sobre todo en materia aduanera.
Otra política consiste en promover una mayor competencia para estimular la competitividad y fortalecer la cadena de valor.
Esta mayor “sofisticación” de las exportaciones garantiza un mayor volumen y estabilidad en la captación de divisas. Esto deriva en más y mejores empleos o utilidades empresariales y, por ende, los niveles de ingreso y condiciones de vida de los ciudadanos en general incrementa.
La cadena logística incide directamente en la competitividad del sector exportaciones, impacto que incluso se puede medir, por ejemplo, en términos del porcentaje que representa del valor total del bien exportado el costo interno de transportar el mismo.
Para la mayoría de los países de LA y el Caribe este porcentaje representa entre 18% y 35% del valor de la mercancía, en tanto que en los países desarrollados este promedio alcanza solo un 8%, lo que demuestra la eficiencia de aquellos países en materia logística.
Destaca el estudio que, dado que Panamá no puede basar su expansión más únicamente en la demanda interna (mediante más gasto público, por ejemplo), debe incentivar sus exportaciones. De ahí la importancia de estimular la oferta exportable que en el caso de Panamá podría consistir en bienes o sobre todo en servicios, incluso de logística.
El 90% de las exportaciones de Panamá son servicios; la mayoría se estiman alrededor de los sistemas de transporte marítimo (el Canal), terrestre (la autopista y el ferrocarril) y aéreo con las frecuencias de vuelos de Tocumen. La logística internacional de Panamá es clave para el desarrollo de ese conglomerado que presenta unas 26 actividades junto a la confiabilidad y la eficiencia del servicio de logística.