El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, portavoz de los gobernadores de los bancos centrales del G-10, pidió ayer "solidez fiscal" para que se consolide la recuperación económica.
No obstante, los bancos centrales del G-10 no discutieron sobre la situación fiscal de Portugal y las recientes presiones de los mercados financieros sobre este y otros países de la zona del euro con un elevado déficit, dijo Trichet.
En la reunión bimestral en la sede del Banco de Pagos Internacionales (BPI) los bancos centrales del G-10 coincidieron en la importancia de que todas las economías a nivel global tengan "solidez fiscal" para que se mantenga la recuperación económica.
Trichet rehusó hacer referencia a los comentarios de algunos operadores de los mercados que dijeron que el BCE compró ayer deuda pública de Portugal.