Una mayoría de los rusos considera que el mayor fallo del Gobierno saliente y la principal tarea del nuevo Ejecutivo del ex presidente Vladímir Putin es la elevada inflación, que algunos expertos cifran en un 20% anual.
El 57% de los rusos denunció la incapacidad de las autoridades para detener la inflación, según un sondeo en el que solo un 7% de los encuestados aprobó la gestión del Gobierno, informó ayer el centro sociológico Levada.
Durante la encuesta, que permitía dar varias respuestas a la vez, un 37% de los ciudadanos acusó a las autoridades de no preocuparse por la protección social de la población y otro 27% por ciento citó la corrupción como la mayor plaga del Gobierno.
Además, los rusos mencionan la incapacidad del Ejecutivo de garantizar empleo a la población (25%), superar los problemas económicos (23%), detener la criminalidad (22%), y también denuncian la ausencia de un programa anticrisis (13%) y la falta de profesionalidad de los ministros (7%), según la agencia Interfax.
El Servicio de Estadísticas informó ayer de que desde comienzos del año y hasta el 5 de mayo la inflación había alcanzado el 6,5%, cuando en febrero el Ministerio de Finanzas se proponía como meta contener la subida de los precios en el 8,5% anual.
Desde el 1 de mayo la inflación aumenta, en particular, por haber vencido el acuerdo del Gobierno con los productores para congelar los precios de los alimentos básicos, y las subidas afectan también a la gasolina y se extienden a otros sectores de la economía.
Valeri Fadéyev, director de la revista Expert, dijo que, al ritmo actual, la inflación anual alcanzaría el 20%.