El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva intentó terciar en el conflicto planteado en Uruguay por la cervecera Ambev, que decidió cerrar una planta en la ciudad de Paysandú (noroeste), informó este domingo el diario El Observador, que citó fuentes políticas.
Esos informantes indicaron que la embajada brasileña en Montevideo informó a Brasilia sobre la decisión de los directivos de la Ambev, que dejaría desocupados a un centenar de trabajadores de la ciudad situada 390 km al noroeste de la capital uruguaya.
Otras fuentes indicaron al cotidiano que Lula puso el tema en manos de Marco Aurelio García, connotado dirigente del partido de los Trabajadores (PT) y su principal asesor en temas internacionales.
Mientras la Ambev sostiene que el cierre es irreversible y lo fundamenta en razones económicas, los trabajadores presentaron el viernes en la sede del Ejecutivo uruguayo un petitorio con 30.000 firmas para que el gobierno impida la clausura de la embotelladora.
En un recuadro aparte, El Observador informó que dirigentes de la opositora coalición Frente Amplio-Encuentro Progresista ofrecieron de manera informal al gobierno de Jorge Batlle hacer contactos con miembros del equipo de Lula para lograr un acercamiento entre ambos gobiernos.