Las plazas bursátiles del sudeste de Asia cerraron ayer a la baja ante las malas previsiones para el sector tecnológico y tras los flojos resultados en Wall Street.
En Tailandia, la compra de valores a bajos precios ayudó a la recuperación del 0.54% en el índice SET de la bolsa de valores de Bangkok, que sumó 3.46 puntos para cerrar a 645,58. En Indonesia, el interés selectivo guiado por los buenos datos empresariales impulsó al índice JCI hasta 756,67 puntos, que supuso un aumento de 2,39 unidades.
Según la agencia rusa económica y financiera RBC, el impacto fue aún mayor en las bolsas alemanas: en Berlín los títulos de Yukos cayeron un 15.42% y en Fráncfort un 16.83%, hasta los 21 euros por acción.
Un portavoz de Yukos comentó al diario digital "Gazeta.ru" que, según la información disponible, Yuganskneftegaz podría ser vendida la próxima semana.
Sin embargo, un representante del Fondo de Propiedades Federales de Rusia, que actuará como comisionado en esta venta, dijo a la agencia RIA que los preparativos de esa transacción durarían un mes como mínimo.
El portavoz de Yukos afirmó que semejante venta sería "ilegal", pues Yuganskneftegaz, como empresa productora y que formó parte de la petrolera desde el momento de su privatización, de acuerdo con la ley sólo puede ser vendida en último extremo.
Según datos en poder de Yukos, Yuganskneftegaz (que el año pasado extrajo 50 millones de toneladas de crudo) no será subastada, sino vendida directamente por unos 1,750 millones de dólares a pesar de que sólo las reservas de crudo que controla en 28 yacimientos se calculan en 30,400 millones de dólares.
Diversas inversoras cuantificaron el precio de Yuganskneftegaz en entre 10,000 y 16,000 millones de dólares, en función de un probable y seductor descuento de hasta un 25% en caso de una venta rápida, según la Agencia de Información Petrolera.