La primera huelga nacional de refinerías de petróleo en más de 30 años en Estados Unidos estaba a punto de ampliarse durante el fin de semana. Una disputa laboral que pueda afectar más al precio que los consumidores pagan por el combustible.
El sindicato United Steelworkers dijo el sábado que los trabajadores de la mayor refinería del país, la planta de Motiva Enterprises en Port Arthur, Texas, iniciaron su plante a medianoche del viernes. Empleados de otras refinerías y una planta química en Louisiana tenían previsto hacer los mismo a última hora del sábado. El sindicado dijo en un comunicado que había ampliado la huelga que comenzó el 1 de febrero en refinerías principalmente de Texas y California porque la industria rechazó ``abordar de forma significativa'' problemas de seguridad a través de una negociación de buena fe. Además discutir las categorías del personal y busca limitar el uso de contratistas para reemplazar a miembros del sindicato en tareas de mantenimiento diario.El vocero de Shell, Ray Fisher, dijo en un comunicado que la empresa estaba "extremadamente decepcionada'' con los últimos acontecimientos. "Creemos que esta medida establece el tono equivocado para que ambas partes avances y alcancen un acuerdo'', escribió Fisher. "Seguimos comprometidos para continuar con operaciones seguras y negociaciones productivas''. United Steelworkers representa a unos 30,000 trabajadores en refinerías, terminales, plantas petroquímicas y oleoductos en todo el país. La huelga comenzó con unos 3,800 empleados en nueve refinerías y luego creció a puntos de Indiana y Ohio.
