La situación de las finanzas públicas es tan difícil, que el propio ministro de Hacienda, Juan Manuel Santos, reconoció ayer que le entregará también la olla raspada al nuevo Gobierno. Ante un auditorio de más de 800 empresarios y analistas económicos el funcionario hizo una rendición de cuentas de los dos años al frente de esta cartera e insistió en que el país no se puede quedar a medio camino, razón por la cual pidió seguir adelante con el ajuste fiscal.
Esta posición encontró pleno eco en el ex ministro de Hacienda y actual gerente de empalme del nuevo Gobierno, Rudolf Hommes, quien en el foro sobre Perspectivas Económicas de Anif y Fedesarrollo, presentó las bases de lo que debería contener el programa de Uribe en materia económica. Cómo las necesidades de recursos son tan grandes y van a ser mayores en una economía de guerra es decir, si las Farc no aceptan el diálogo con el Gobierno se necesitará buscar fuentes de recursos por todos los medios.
El ex ministro señaló que las Fuerzas Militares requerirán recursos adicionales de por lo menos dos puntos del PIB (cerca de 4 billones de pesos), el gasto social otro punto y medio y la reactivación de la economía por lo menos un punto del PIB.
De ser así el descuadre en las finanzas saltaría al 10 % del PIB pero como esto no es viable hay financiar el gasto "sin tirarse la economía", dijo Hommes quien señaló que se tendrán que aumentar los impuestos de manera temporal, porque el problema "no se resuelve con paños de agua tibia.
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Pero lo más importante es una reforma radical del Estado que implica ponerle freno a la corrupción, al clientelismo y la ineficiencia.