El fabricante japonés Mazda anunció ayer que entre abril y junio tuvo unos ingresos netos de 771.825 millones de yenes (7.153 millones de dólares), un descenso del 5% frente al mismo período de 2007.
La compañía achacó ese resultado a la apreciación del yen frente al dólar en ese período, que oscureció el incremento del 11% en el volumen de ventas de sus vehículos, hasta suponer las 385.000 unidades de autos.