La multinacional McDonald’s anunció hace unos días que cerrará temporalmente sus tres restaurantes en Crimea por la “suspensión de los necesarios servicios financieros” debido a las sanciones de las potencias occidentales a Rusia en respuesta a su anexión de esa península ucraniana.
Según un comunicado de la empresa, que avanzó que espera reabrir sus locales tan pronto como les sea posible, se trata de una decisión “estrictamente empresarial que no tiene nada que ver con la política”.
La cadena de comida rápida explicó que está “evaluando las posibles implicaciones empresariales y de regulación que puedan resultar de la evolución de la situación en Crimea” y que está “dando numerosos pasos para apoyar” a sus empleados que hacen vida en esta península ucraniana.