En pleno desarrollo, la Conferencia Mundial de Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas, en su versión número 16, en Cancún, México, es un evento que no solo es de interés de los grupos ambientalistas, sino también de aquellos ligados a los negocios, ya que se está decidiendo el futuro del mercado de carbono.
El mercado de carbono es un negocio que mueve al menos $15,000 millones en el mundo y de estos al menos $200 millones se dan en Latinoamérica, según recopiló Bloomberg. Este comercio se da entre países y empresas de los mismos que venden el equivalente a la contaminación que no generan a las naciones contaminantes del planeta.
En Cancún, el consultor Jorge Barrigh, “senior managing parther”, de una compañía dedicada en la región y Panamá a ayudar a entrar a las empresas al mercado de carbono, contó a Panamá Américaque “se está haciendo un esfuerzo importante por lograr consensos entre los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo. Aunque se siente cierta frustración de que los avances van al margen del tema central”.
Y es que el tema central para los países participantes es la implementación o no del Protocolo de Kyoto después del 2012, fecha en que este vence, siendo el documento de compromiso a la reducción de emisiones contaminantes de las naciones.
En este sentido, el mercado de carbono también espera respuestas, ya que es regulado en el marco del Protocolo de Kyoto.
En el sitio de la actividad que se dará hasta este viernes, Barrigh piensa que “un logro a darse en Cancún entre los países, podría ser una hoja de ruta clara para ir contestando los problemas pendientes en una próxima cumbre mundial del tema”.