El aferrarse a fórmulas de empleo antiguas y la inflexibilidad en el sector laboral han llevado al desempleo en América Latina y Panamá, aseguran representantes del sector empresarial e industrial. En recientes declaraciones, el director general del Organización Internacional del Trabajo (OIT), Juan Somavia advirtió que la globalización no ha conseguido producir el número de empleos suficientes. Y para el próximo decenio se necesitarán unos 500 millones de nuevos empleos, algo complejo de lograr ante las políticas públicas de los países, subrayó Somavia.
Carlos E. González Ramírez, presidente de APEDE sostuvo que el problema del empleo en América Latina no es la globalización sino que es producto de las inflexibilidades de los sistemas. Explicó que los países con más desempleo son aquéllos más inflexibles en el mercado laboral y eso es contrario a la globalización.
"Si nosotros entramos en un proceso de globalización y no flexibilizamos el mercado laboral, las empresas fracasan porque tienen que competir", indicó González Ramirez. Agregó que uno de sus insumos más importantes, el recurso humano, se convierte en inflexible y no se puede ajustar al entorno competitivo que tiene la empresa.
En los países con mayor flexibilidad como Chile, EU se ha generado mucho más empleo, advierte el presidente de APEDE. De acuerdo a González Ramírez, el problema radica en el doble discurso porque, por un lado, se habla de apertura y competencia, y por el otro, se mantienen protecciones e inflexibilidades.
Por su parte Juan Francisco Kiener, presidente del SIP dijo que la clave está en la organización interna, de saber aprovechar las oportunidades y adaptarse al cambio. Existen países que se han adaptado a la realidad y sus niveles de desempleo bajaron sustancialmente, señaló.
"Obviamente que países aferrados a fórmulas de empleo iguales por los últimos 20 años, están condenados a mantener niveles altos de desempleo y a competir en mano de obra" destacó el industrial. Sumado a esto, los países que tienen peores condiciones en la utilización de la mano de obra serán los que sufrirán mayor desempleo y este es el caso de Panamá.
Kiener sostuvo que Panamá debe observar lo que hacen otros países que están teniendo más éxito en la región y mantienen niveles bajos de desempleo como El Salvador, República Dominicana y Costa Rica. Este último, es un país que tenía niveles más altos de desempleo y era más pobre que Panamá, pero hoy en día lo ha sobrepasado.