La directora de la Reserva Federal, Janet Yellen, insistió ayer que el alicaído mercado laboral estadounidense seguirá necesitando ayuda de las bajas tasas de interés “por algún tiempo”.
Los comentarios de Yellen indicaron que incluso cuando la Fed cese la compra mensual de bonos federales en unos meses, no piensa elevar una tasa clave de interés a corto plazo. La compra de bonos tuvo como fin mantener bajos los intereses de los créditos a largo plazo.
Sus comentarios agradaron a los inversionistas, muchos de los cuales se pusieron nerviosos ante la posibilidad de que la Fed eleve la tasa de interés a corto plazo a mediados de 2015. Sus temores fueron avivados el mes pasado, cuando Yellen sugirió que la Fed podría encarecer los intereses a corto plazo seis meses después de que cese la compra de bonos, lo que la mayor parte de los economistas cree que ocurrirá a fines de año.
Un aumento de las tasas a corto plazo encarecería el precio del dinero tomado a crédito y podría perjudicar al mercado bursátil. Yellen aclaró que siguen creyendo que las tasas deberían seguir siendo bajas.