La recuperación que mantiene Japón evidenciada una vez más por sus últimos indicadores económicos, arrastró las ganancias de la mayoría de los mercados asiáticos, a pesar de los peligros que implican para la zona la subida del petróleo.
Los mercados bursátiles de Asia no quitaron los ojos ni de los vaivenes de los precios del crudo, que tan fuerte repercusión tiene en el continente para la producción de sus exportaciones, ni de las buenas noticias procedentes de la segunda economía más importante del mundo, la nipona.
Los inversores acogieron con beneplácito el aumento del producto Interior Bruto (PIB) japonés durante el primer trimestre del año en un 1.4%, equivalente a un ritmo anual del 3.9%, ayudada en parte por el incremento de las exportaciones.
El Nikkei del mercado japonés recuperó esta semana el nivel de los 11,000 yenes del que se alejó tras los desplomes bursátiles que afectaron a todo el mundo la semana anterior, vinculados al precio del crudo y al agravamiento de la situación en Irak.