Los mercados bursátiles asiáticos lograron esta semana sostener los precios pese a los retrocesos de Nueva York, y se alejaron de la fuerte corriente bajista de Tokio, causada por el temor a que los impagados crediticios provoquen una ola de quiebras bancarias.
Hong Kong fue la única plaza que perdió posiciones por las ventas previas para realizar beneficios ante los rumores de un posible recorte de tipos del Fondo de la Reserva Federal de EU.
Al confirmarse la rebaja del precio del dinero en EU se produjo una oleada de ventas en el sector financiero que pudo haber sido mayor sin la búsqueda de títulos a precios de rebaja que se registró el viernes, permitiendo al Hang Seng finalizar en los 11.466,11 con una pérdida acumulada de 318 puntos.
Taipei aprovechó el impulso de la rebaja de tipos en EU para impulsar al sector bancario y financiero, gracias al cual el indicador TAIEX cerró al alza en 5.486,73 puntos.
Salvo el mercado tailandés que estuvo equilibrado, los inversores de las otras bolsas del sudeste asiático, Filipinas, Malasia, Singapur e Indonesia, concluyeron con un balance alcista que dejó atrás una semana de altibajos notables por la caída de los barómetros mercantiles de EU, la situación política internacional, centrada en Afganistán y Oriente Medio, y la crisis japonesa.
Tokio acusó las consecuencias de la quiebra del fabricante de maquinaria pesada Niigata Engeneering esta semana, pocos días después de la del contratista Aoki, cierres que se produjeron por la retirada del apoyo bancario a empresas clientes sin sólidos fundamentos financieros ni beneficios.
Las quiebras levantaron el temor a que la banca, acosada por multimillonarios créditos impagados, cierren aún más la concesión de préstamos y aceleren la cadena de bancarrotas corporativas, que en noviembre subieron un 10 por ciento y dejaron unas deudas de 14.820 millones de dólares. El barómetro Nikkei tokiota finalizó el viernes a 10.511,65 puntos, frente a los 10.796,89 de la semana anterior.