Los bonos vendidos por compañías de Estados Unidos con calificaciones crediticias por debajo del grado de inversión han bajado un 0, 27% este mes, en tanto las obligaciones de los mercados emergentes con calificaciones semejantes bajaron un 2, 9%, según índices preparados por Merrill Lynch & Co. Los mercados evolucionaron parejamente cerca del 93% del tiempo desde finales de 1999 hasta abril pasado, según Merrill.
La correlación se interrumpió este mes cuando los precios de las materias primas se desplomaron, acrecentando los riesgos para los inversionistas de países en vías de desarrollo, desde Indonesia hasta Brasil que dependen de las exportaciones de materias primas. Los bonos vendidos por empresas con calificación de deuda basura apenas se movieron porque la economía de Estados Unidos está creciendo y el país tiene la menor cantidad de impagos corporativos en 20 años.
Los bonos basura llevan ese nombre despectivo porque su nivel de riesgo sobrepasa todos los límites de una inversión común y corriente.
Por eso la tentación de buenas ganancias hay que temperarla con la capacidad de enfrentar riesgos que le pondrían los pelos de punta a cualquiera.
Los mercados están comenzando a desacoplarse, y se está haciendo más evidente, dijo Laura Ostrander, que administra bonos por $2.000 millones en Columbia Management Group en Boston, estado de Massachusetts. Casi el 40% de su cartera al 31 de marzo la integraban bonos basura, más del doble que la cantidad correspondiente a mercados emergentes, dijo Ostrander en una entrevista esta semana.
Los bonos de alto rendimiento y elevado riesgo, calificados por debajo de Baa3 por Moody"s Investors Service y de BBB- por Standard & Poor"s, suelen desplazarse en la misma dirección porque se los sitúa entre los activos de mayor riesgo. Los bonos basura y la deuda de mercados emergentes también son los activos más vulnerables a las subidas de tasas de interés.
Los bonos basura son valores que han recibido una baja nota de las calificadoras de riesgo ("BB" o inferior) y no alcanzan la categoría de "grado de inversión" o Investment grade.
Se trata básicamente de instrumentos emitidos por corporaciones o países que, debido al poco crédito del que gozan entre los inversionistas, tienen que pagar un cupón o interés muy alto para tornarse atractivos, para que la gente quiera comprarlos.