Los mercados mexicanos han reducido sus expectativas sobre los beneficios de una reforma fiscal y sólo aspiran a que el proyecto se apruebe, señaló ayer el grupo financiero BBVA-Bancomer.
"El mercado ya ha asimilado la posibilidad de que la esperada reforma fiscal no resulte tan ambiciosa como el proyecto original presentado por el Ejecutivo y ahora simplemente refleja las expectativas de que se de una solución, cualquiera que sea esta, en el corto plazo", indicó la entidad en su análisis semanal.
En abril pasado, el gobierno del presidente Vicente Fox envió al Congreso un proyecto de reforma fiscal con el se esperaba incrementar la recaudación tributaria del 11 al 14 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) el próximo año.
Sin embargo, esta propuesta, que está estancada en el Parlamento, fue muy criticada por la oposición debido a su intención de gravar con un 15 por ciento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a alimentos, medicinas y libros, que actualmente no pagan tasas.
Analistas financieros, empresarios y funcionarios advirtieron en las últimas semanas que si no se aprueba la reforma fiscal antes de fin de año el país se encontrará en una situación de vulnerabilidad y peligrarán las inversiones, lo que alteraría las previsiones económicas.
En su informe, el BBVA-Bancomer señaló que, si el Congreso llega a acuerdos en materia fiscal, aunque no sean los propuestos por Fox, se generaría un ambiente optimista en los posibles cambios donde se situaría dentro de "su banda de estabilidad" de entre 9.18 y 9.30 pesos por dólar.
La institución financiera mantuvo su previsión de que la economía mexicana caerá un 1.8% en el último trimestre de 2001 y cerrará el año con una reducción del PIB del 0.4% aproximadamente no pagan tasas.
Analistas financieros, empresarios y funcionarios advirtieron en las últimas semanas que si no se aprueba la reforma fiscal antes de fin de año el país se encontrará en una situación de vulnerabilidad y peligrarán las inversiones, lo que alteraría las previsiones económicas.