El gobernador del Banco de México (central), Guillermo Ortiz, consideró que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano será nulo en 2001, e incluso anticipó que la economía podría contraerse ligeramente, lo que representaría la primera tasa negativa desde la crisis de 1995, en declaraciones publicadas ayer por la prensa local.
Ortiz precisó que para el último trimestre de este año se anticipa una nueva contracción del PIB, para quedar al final del año con un crecimiento anual de cero o ligeramente negativo, publicó el diario La Jornada.
El funcionario recordó que el país comenzó a desacelerarse a fines de 2000 debido a la menor demanda de productos en Estados Unidos y que la debilidad en el entorno internacional se ha transmitido a la economía nacional, lo que se ha visto reflejado en reducciones en las exportaciones, turismo y remesas de mexicanos en el exterior.
Asimismo se registra una disminución en los flujos de capital, aumento en la incertidumbre, en el desempleo y efectos negativos en sectores específicos como la aviación y las aseguradoras.
Ortiz sostuvo que México requiere de acuerdos y consensos políticos para evitar caer en situaciones similares a la de Argentina y advirtió que "la aprobación de una reforma fiscal se ha convertido en un tema muy importante de gobernabilidad".
En el caso mexicano "creo que el mundo espera de México un país vigoroso que se comprometa a la reforma fiscal", añadió. Por ello, insistió en la necesidad de que el Congreso apruebe una reforma fiscal para aumentar los ingresos tributarios, ya que el fracaso de la iniciativa causaría "desaliento".
En el ámbito externo, Ortiz dijo que los pronósticos de la economía mundial son muy desfavorables: se espera que Estados Unidos tenga un crecimiento de 1% en el presente año, Japón está viviendo su tercera recesión en una década y América Latina crecerá por debajo de 1%.